P. Atienza | Alcázar de S Juan 25/07/2012
El gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Luis Carretero ha garantizado hoy en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) el sostenimiento del Hospital General La Mancha Centro compatibilizando servicios, recursos y profesionales con el Hospital General de Tomelloso, después de explicar que la apertura de hospitales en la zona ha hecho que el centro alcazareño disminuyera la población de referencia, lo que hacía necesario dimensionar este hospital en función de la nueva situación o aplicar esta solución de compartir recursos y profesionales entre los dos hospitales para poder seguir manteniendo ambos.
Para Carretero esta alternativa supone “un reto y una posibilidad de desarrollo”, puesto que favorece la dotación de servicios entre los hospitales de Alcázar y Tomelloso y “esto es una garantía tanto para los profesionales como para la población a la que atienden”. A la necesidad de reducir la dimensión por la reducción del ámbito de influencia se suma la situación de crisis que “impide continuar con el despilfarro” y de aplicar medidas “para ir haciendo que el Servicio de Salud sea viable”.
Para ello ha pedido la colaboración, implicación y el esfuerzo de los profesionales en todos los aspectos porque “no es momento fácil ni para la comunidad autónoma ni para país por eso todos tenemos que arrimar el hombro y dar un paso adelante”. De ahí que se hayan visto en la necesidad de despedir a 6 médicos del Hospital alcazareño, así como a 40 personas del ámbito no asistencial.
Tanto el gerente del SESCAM como el alcalde Diego Ortega han hecho hincapié en que son 6 los médicos que se despiden “y no 50 o incluso 100 como se decía” y han añadido que “nunca se han planteado quitar servicios”, a pesar “de los rumores infundados y malintencionados para sembrar el desconcierto y en el miedo en cuanto a la sanidad en Castilla-La Mancha y en concreto en el Hospital La Mancha Centro que han hecho otros”.
Carretero ha explicado que el SESCAM “llevaba arrastrando un déficit que creía año tras año” hasta acumular una deuda de 1.500 millones de euros, a lo que se sumaba el “ahogo financiero” al que se sometía a los proveedores esenciales que ya no podían seguir abasteciéndoles “por llevar en algunos casos más de un año sin cobrar”.
Para ello ha pedido la colaboración, implicación y el esfuerzo de los profesionales en todos los aspectos porque “no es momento fácil ni para la comunidad autónoma ni para país por eso todos tenemos que arrimar el hombro y dar un paso adelante”. De ahí que se hayan visto en la necesidad de despedir a 6 médicos del Hospital alcazareño, así como a 40 personas del ámbito no asistencial.
Tanto el gerente del SESCAM como el alcalde Diego Ortega han hecho hincapié en que son 6 los médicos que se despiden “y no 50 o incluso 100 como se decía” y han añadido que “nunca se han planteado quitar servicios”, a pesar “de los rumores infundados y malintencionados para sembrar el desconcierto y en el miedo en cuanto a la sanidad en Castilla-La Mancha y en concreto en el Hospital La Mancha Centro que han hecho otros”.
Carretero ha explicado que el SESCAM “llevaba arrastrando un déficit que creía año tras año” hasta acumular una deuda de 1.500 millones de euros, a lo que se sumaba el “ahogo financiero” al que se sometía a los proveedores esenciales que ya no podían seguir abasteciéndoles “por llevar en algunos casos más de un año sin cobrar”.

























































