Portdsc 0062
Portdsc 0062
Pilar Atienza | Fotos: Wilfrido Santiago Camacho | En Profundidad 30/04/2013
Todo empezó como una afición, pero sus ganas por dedicarse a la comedia, su profesionalidad a la hora de desarrollarla y su ingenio le están llevando a los grandes escenarios. José Andrés, natural de Campo de Criptana (Ciudad Real) ha pasado de ser vendedor de seguros a dedicarse profesionalmente a hacer reír a media España. En teatros y otras salas de cualquier comunidad autónoma está demostrando su talento y de manera permanente desde hace unos meses en Madrid. José Andrés ha estado en manchainformacion.com para contarnos como es ahora su vida.
Manchainfo706x100a
 
 
Vota:
Comparte:
 
 
1dsc 0048
1dsc 0048
2dsc 0077
2dsc 0077
3dsc 0072
3dsc 0072
PREGUNTA.- ¿Cómo empezaste en el mundo del humor?
RESPUESTA.- Empecé en la peña ‘El Burleta’ haciendo cosillas a nivel amateur y luego en la chirigota me encargaba de hacer las letras y llevar un poco la marcha. Después a través de un compañero de Criptana me llamaron del Club Cómico una vez, funcionó bien y me dijeron que llevara mis monólogos a la Paramount, y de que te das cuenta, estás viviendo de esto y tan pronto estás en Irún, como en Granada o Badalona, y nada a currar. A partir de aquí toca ir curtiéndome, porque realmente lo que te da rodaje es la carretera, las mil formas de ser y tipos de humor y aprender a controlar cada tipo de público. Eso es lo complicado.

P.- Así como lo dices tú parece que es fácil, pero no lo es. Debe ser muy difícil abrirse un hueco en el mundo del humor.
R.- Esto es un arte, y lo primero que hay que tener es conciencia de que esto es un trabajo como cualquier otro y por ello hay que dedicarle mucho tiempo. No podrías dedicarte a esto si piensas que es subirte al escenario y contar las cuatro gracias que se te ocurran y que hayas hecho con tus amigos, o las anécdotas graciosas que todo el mundo te cuenta. Es falso. Hay que sentarse delante del ordenador y escribir muchas cosas y de las muchas, el noventa por ciento no valdrán, y a base de prueba-error, prueba-error, lo que vale se queda y te vas labrando un espectáculo que más o menos funcione. No te puedes permitir decir que es muy gracioso lo que cuentas aquí de la vendimia, porque cuando vas a Barcelona no entenderán que hables del “azaón echao en agua”, algo que aquí vemos corriente y que en otros sitios cambia, por lo que hay que currar y currar.

P.- O sea que el humorista no nace, o ¿debe que nacer con algo y después se tiene que curtir?
R.- Yo tengo muchos amigos que se dedican a la música o al deporte y a veces hablamos de lo similares que son estas disciplinas que, aunque parezcan diferentes, tienen cosas en común. Puede ser que haya que tener algo genético y algo de habilidad, un cierto oído, una cierta sensibilidad, unas fibras en el caso del deportista, pero con eso sólo no te puedes dedicar profesionalmente, podrás hacerlo a nivel amateur o en plan pequeño, pero si quieres vivir de ello, enseguida se ven las trampas, porque las costuras delante del público son muy pequeñas. Lo que sí tiene este oficio es que a diferencia de otros, la comedia es muy sincera y es muy difícil vivir de ello si no te llega el nivel, porque si llegas a un sitio y la gente se ríe está bien y si no, está mal y no hay más. Ya te puede decir el dueño del bar que has estado bien, que si la gente no se ha reído nada…, o al revés que te diga que has estado flojo y la gente salga llorando de risa… Esto es tan sincero como la gente, cada día te la juegas.



P.- En el momento que mandaste muestras de tu trabajo a Paramount, entre lo de antes y lo de después ¿ha cambiado tu vida por completo?
R.- Claro, el trabajo es otra cosa. Trabajaba como agente comercial de seguros y de que te das cuenta estás viajando todas las semanas haciéndole reír a gente de todos sitios y sobre todo aprendiendo, hablando con compañeros y actuando. Ellos dicen que ésta es la manera de aprender: escribir y actuar, y no hay otra.

P.- ¿Qué te has encontrado en este mundo? ¿No sé si te habrías planteado alguna vez dedicarte profesionalmente a ello? Y una vez que has llegado, ¿es como lo imaginabas, o no?
R.- Como no tenía una idea preconcebida, tampoco me lo podía esperar. No era consciente de que existía un circuito de comedia en el que se podía trabajar. Ahora ya sí he aprendido cosas, como que el gran público conoce al cómico que sale en televisión y que parece que sólo existe ese cómico. Incluso todos decimos que llevamos mucho tiempo sin ver a alguien porque no sale en televisión, y puede ser que lleve veinte años girando en teatros. La televisión no deja de ser una plataforma más. Muchos lo ven como una meta y para mí no deja de ser otro sitio donde actuar igual que la Red de teatros de Castilla-La Mancha o cualquier teatro. Quizás sea la televisión uno de los sitios que más llama la atención porque te da mucha repercusión, pero tiene unos condicionantes que no son tan bonitos para la gente que nos gusta hacer nuestros propios espectáculos. En la televisión, se hace lo que ellos piensan que está bien, y a los que estamos acostumbrados a hacer otra cosa nos resulta complicado. Si tuviera que destacar algo es que me he encontrado mucho talento en mis compañeros. En el circuito de cómicos que está rodando ahora mismo por España, hay gente muy creativa y muy válida y creo que ésta es una gran esperanza para que se sigan haciendo grandes cosas en el mundo del espectáculo de este país. A mí que soy muy optimista por naturaleza, esto me llena de alegría.

P.- ¿Está valorada la comedia y el humor como tal, porque parece que siempre se ha tratado como el arte pequeño?
R.- Yo siempre lo comento con mis compañeros y con mi familia: es un poco el género chico del género chico. Y esto parte de nuestra forma de pensar, porque parece que el que se sube a un escenario a hacer reír es el tonto. Empezamos con esa forma de hablar “es que eres muy tonto”, pero ¿tú sabes lo que llevo yo trabajado para que tú te rías un rato? Pero de todos modos no le puedes poner mala cara a la gente, porque te lo dice sin ningún tipo de maldad. Yo no voy a decir hasta que punto tengo que ser valorado, te valora la gente y no hay nada más bonito que pongas entradas a la venta y que la gente te quiera ver. Eso no tiene precio con respecto a otras artes que quizás están más valoradas y que luego no tienen tanto tirón. Por lo que no nos vamos a quejar ahora.

P.- Y viéndolo así, ¿estás muy bien valorado porque llevas bastante tiempo en dos salas muy importantes de Madrid?
R.- En Madrid sí que estamos más o menos fijos, ahora con un espectáculo de monólogos que se llama “Humor con-sentido” en la Chocita del Loro de Gran Vía. Una o dos veces al mes actuamos y todos los lunes en este mismo local con el espectáculo "Corta el cable rojo", que hago con otros compañeros hasta junio. La sensación es muy positiva, es muy dinámico, improvisado y divertido, y además estamos girando todas las semanas por toda España. Mucho viaje, pero no me quejo.



P.- Entonces se puede decir que llevas dos líneas de trabajo, una individual y otra en grupo?
R.- Dos se me hacen pocas. Llevamos infinitas. A la gente que nos gusta escribir llevamos muchas, de hecho también estoy en la Red de teatros con un compañero de Albacete que se llama Juanjo Albiñana que es cómico. Llevamos un espectáculo que se llama “Sinfonía manchega en sol mayor, si es a la sombra mejor” y llevamos un par de temporadas en la red y esperamos estar en esta también, porque estamos girando por los pueblos de Castilla-La Mancha y la verdad es que está resultando muy bien. Además yo también estoy con la chirigota en Criptana y después escribiendo mis cosillas para series, para la televisión… Intento escribir lo máximo posible y esto es como la lotería, echas muchos décimos y alguno te tocará alguna vez.

P.- ¿Entonces no solo escribes obras de comedia?
R.- Hasta ahora sí que lo que he escrito es de comedia, porque es un género en el que me encuentro muy cómodo y lo que hago para mí, sí que es comedia. Pero por ejemplo, he colaborado en la radio haciendo sonetos. Cogía una noticia de actualidad y la ponía en verso todas las semanas y resultaba muy bien, porque algunos de estos sonetos eran irónicos, otros sarcásticos, otros más incisivos… escribía como me pedía el cuerpo, dependiendo un poco de cada noticia. Ahora estoy escribiendo obras de teatro que serán más a nivel drama, aunque no totalmente, porque siempre me gusta meter mi pellizquito de comedia, pero tampoco será solo comedia disparatada porque llevará su argumento y tal. Seguimos intentando que salga lo mejor posible.

P.- ¿Cómo está entendiendo el espectáculo que tienes ahora mismo la gente de Madrid? Porque hablabas antes de que en cada territorio tenemos un lenguaje y unas determinadas cosas que nos hacen gracia… Madrid está muy cerca de La Mancha, pero somos muy diferentes.
R.- No puedes hablar de cosas que la gente no conoce. Eso es una máxima en la comedia. Tú no puedes hacer un bloque divertidísimo sobre los Pokémon, porque si no los conoces, no te va a decir nada. Aplica los Pokémon a “echar el azaón en agua” o la informática o lo que sea. Tienes que saber para qué público actúas. En Madrid y en toda España para los que nos movemos por muchos lados aunque tengas un bloque de monólogos muy extenso, hay cosas comprensibles en todos sitios, como diferencias entre hombres y mujeres, cosas de la televisión o nuestra forma de ganarnos la vida, la juventud, la educación… son gags que se pueden entender en todos sitios. En el espectáculo nuevo que estoy haciendo en Gran Vía sí que hablo de cosas generales. La ventaja es que cuando vuelvo por la zona, puedo aprovechar para sacar el documentario y hablar de la vendimia y tal y me lo paso pipa. Intentas quitar hierro e intentas sacar chascarrillos y poner un poco de pimienta. No te cierras a nada y si te llaman para hacer presentaciones, ya saben que yo no voy a hacer como Jesús Hermida, sino que le daré un toque más cómico.

P.- ¿Es lo mismo ser gracioso que graciosillo como decimos por aquí, que humorista o cómico, o una cosa lleva a la otra?
R.- Yo conozco a cómicos que son muy serios y que cuando se bajan del escenario no podrías pensar que se dedican a ser cómicos. Yo a veces soy así, porque cuando vas fuera, estás prácticamente solo, no hablas con nadie. Hay gente que tiene un poder empático impresionante y que llega a los sitios y habla con todo el mundo sin conocer a nadie, y a mí me cuesta más trabajo. Mi misión es subirme al escenario y que la gente se lo pase bien, pero abajo soy de otra manera con lo cual no tiene porque, lo que sí tienes que ser es creativo, y tener la suficiente entereza para saber estar encima del escenario y defender tu repertorio

P.- ¿Cuáles son los trucos para empatizar con el público?
R.- Depende del personaje que quieras defender. Hay gente que lleva un personaje muy agresivo y le gusta que le den caña, y es admirable por parte del cómico poder defender un personaje así. Yo particularmente llevo un personaje de humor bastante blando, gente con la que empatizas, porque parece un buen chaval. Este es un sistema, pero no es el único. También hay gente que va de despistado y de muchas otras cosas, cada uno defiende su personaje.



P.- Tal cual y está la cosa ahora, te gustaría volver a vender seguros?
R.- Esa es una pregunta… intento no mirar más allá de mañana, no lo sé, aunque a mí lo que me gusta es la comedia. Estoy contentísimo, contentísimo. Cada día que me levanto es un honor poder hacer lo que me gusta, no tengo ninguna duda, es una cosa que me ha gustado siempre y poder dedicarme a ello no tiene precio como principio, luego pueden pasar unas cosas u otras. Un día estás haciendo monólogos, otro te pones a hacer teatro…, quiero decir que son cosas que me llaman mucho la atención, escribir cine o teatro… . Entonces tú me puedes decir ¿vas a estar toda la vida haciendo monólogos? Y yo te diré: no lo sé, iré donde la vida me lleve.

P.- ¿Se puede considerar que eres la última revelación de una cuna de artistas como es Campo de Criptana en el ámbito del arte?
R.- Muy inferior al resto. Yo digo una cosa que puede sonar hasta chauvinista, pero en Criptana hay una proporción muy alta de gente que se dedica a hacer cosas relacionadas con el espectáculo. Por ejemplo, para pedir el teatro para hacer algo, hay que hacerlo con un montón de antelación porque está pedido para una obra de teatro, para la banda de música, para algún espectáculo de alguna hermandad, para alguna asociación, para hacer una masterclass, un musical y llevan a cuatrocientas personas u ochocientos personas. Se hacen un montón de cosas y llama la atención. Hay un montón de músicos y otros muchos artistas, por lo que poder estar ya dentro merece la pena, y yo no tengo muchas más aspiraciones que poder seguir viviendo de esto.

P.- ¿Cuándo se te va a poder ver por la zona?
R.- De momento no tengo nada a corto plazo. Estamos viajando bastante. De todos modos me podéis seguir en mi web www.joseandrescomico.com , en mi twitter @jandrescomico y en mi facebook joseandrescomicopag. Aquí voy informando de novedades, proyectos y actuaciones…
Anun 716x100
También te puede interesar 
 
Mimq