Cura
Cura
Javier Fernández-Caballero | Puerto Lápice 18/10/2017
Alberto Domínguez es el nuevo sacerdote que las parroquias de Herencia y Puerto Lápice tendrán en los próximos años. Las comunidades parroquiales recibieron en el mes de septiembre al nuevo sacerdote dándole una acogida y bienvenida con el cariño manchego que acostumbran las gentes de la comarca. Domínguez desarrollará su labor pastoral en estrecha colaboración Julián Martín en la Parroquia herenciana. También hará las veces de profesor de religión del Instituto de Educación Secundaria "Hermógenes Rodríguez" de la localidad.
Anun 716x100
 
 
Vota:
Comparte:
 
 
¿Cuál fue la primera impresión que se te pasó por la mente al escuchar la palabra “Herencia” y “Puerto Lápice” como nuevo destino pastoral?

Me sorprendió, porque sabía que es un pueblo religioso, una parroquia potente y que tenía una fuerte pastoral juvenil. Fue una reacción de miedo, en cierto sentido, de preguntarme si sería capaz de hacerlo. Pero al final tenía mucha confianza porque Óscar, mi antecesor, es gran amigo mío, por lo que la realidad de esta parroquia no me resultaba desconocida. Además, el acompañamiento del párroco en esos primeros días fue fundamental.

Por situarnos, ¿qué destinos pastorales anteriores has tenido?

El 11 de septiembre de 2012 comencé en Puertollano siendo seminarista en la parroquia de San Juan Bautista, ayudando a José Flipe, el actual delegado de pastoral juvenil, y también ayudando al capellán del Hospital Santa Bárbara. El 20 de octubre fui ordenado diácono, y el 6 de abril de 2013 recibí las órdenes sacerdotales y fui destinado como capellán de Santa Bárbara y vicario parroquial de San Juan Bautista. En ese verano, recibí como destinos Abenójar, Navacerrada y Cabezarados, parroquias en las que tomé posesión en septiembre de 2013.

¿Cómo te has encontrado la parroquia de Herencia?

Me la he encontrado a tope, y eso que todavía no hemos empezado al 100%. Es una parroquia muy diversa, ya que se da una respuesta evangelizadora a todos los ámbitos y edades. Desde los más chicos, pasando por el grupo scout de adolescentes jóvenes y diversas realidades como Cáritas, la importancia que se le ha dado a la evangelización desde la belleza y la música y ese diálogo de la fe y la cultura.

¿Qué te ha llamado la atención de los herencianos y porteños? ¿Con qué detalle te quedas de estos primeros días?

La acogida desde el primer momento. He tenido contacto con los más jóvenes por el trabajo desde el instituto. Es una misión que el obispo ha encomendado. Me he sentido como en casa desde el primer momento. Como si me conociesen de toda la vida. Personalmente me están abriendo sus vidas. En general me he sentido como en casa.

¿Qué aspectos te has encontrado realzados en la Parroquia de la Inmaculada y cuáles crees que hay que potenciar más en los próximos años?

En estos años, se ha potenciado mucho la identidad de parroquia, se ha potenciado el buscar una comunidad parroquial como lugar de acogida. Se ha trabajado mucho el tema de la belleza desde la liturgia y se ha trabajado mucho el ámbito de los adolescentes jóvenes. Es verdad que hay que seguir caminando por esa dirección, pero el problema es que la presencia de un cura en un pueblo hace mucho, y por ejemplo en el caso de Puerto Lápice, que yo no pueda estar constantemente allí puede afectar puntualmente, pero intentaremos estar a la altura.

Un gran dato es ese 55% de alumnos del Instituto “Hermógenes Rodríguez” que han optado por coger clase de religión. Más de la mitad de esos 429 alumnos han elegido la asignatura libremente, fruto del gran trabajo de los últimos años, ¿no?

Así es. Yo no vengo a sustituir a nadie, sino que vengo a suceder. Todos participamos de la misión del Señor y Óscar ha trabajado bien y mucho en el instituto. Él se ha entregado. Cuando llegó, sólo había 8 horas de clase de religión a la semana y ahora hay 15. Lo poco que he podido estar durante estos días con ellos, me han demostrado que con facilidad se puede trabajar, porque participan, prestan atención, trabajan... es una riqueza manifiesta también en el dialogo de la fe con la cultura.

Hace unos días has podido compartir dos jornadas de convivencia con el grupo Scout de Herencia, un aspecto que Óscar Casas potenció en los últimos años pastorales en Herencia y que en la actualidad es todo un remanente de nuevos cristianos comprometidos, ¿qué conclusiones sacas de esta primera toma de contacto con ellos?

Ha sido una experiencia muy grata y sorprendente. Me llamó mucho la atención que 17 jóvenes con sus estudios, en unas edades de alrededor de veinte años, sean capaces de irse un fin de semana a prepararse para entregarse a los niños, de forma altruista y siendo capaces de generar un clima de diversión y buen ambiente sin grandes cosas, sino completando lazos entre ellos. Me han hecho sentir como uno más, como lo que soy, el consiliario. El elemento de la fe, para ellos, está en sus entrañas y lo cultivan perfectamente a través de la oración y la charla formativa.

Herencia es mariana, lo has podido comprobar hace unos días con todo un pueblo en la calle venerando a la Virgen de las Mercedes…

Herencia es un pueblo mariano, está puesto bajo la protección de la Inmaculada. Cuando uno se acerca a la Madre, a una Madre no se la entiende sin un Hijo. Ya el hecho de acercarse y querer a la Virgen, es un paso previo para acercarse a Jesús. Hay que trabajar en ese aspecto, porque María es el dedo que apunta a la Luna y al Sol que nace de lo alto. Ella es el dedo indicativo que nos lleva a Jesucristo.

Herencia también es cofrade por excelencia, ¿has tenido alguna toma de contacto primera con la comunidad cofrade de la parroquia?

Puedo hablar poco, porque aún he hablado poco con la comunidad cofrade. Todavía no me he juntado con las cofradías, pero sí conozco a algunos miembros de éstas. He tenido contacto con “El Santo”, que tiene un ámbito cofrade de plena disponibilidad en el trabajo. Además, el cogollo de juventud que tiene es reseñable. Sé que hay un cambio en la Semana Santa también de cara a 2018, pero tampoco puedo hablar, supongo que será positivo.

¿Qué le pides al futuro de cara a los próximos años en Herencia y Puerto Lápice?

Que me ayuden a ser cura en Herencia. Un pueblo configura a un sacerdote. Ayudado del Señor, intentaré mostrarles quién es Él allá donde me ponga, sea en el instituto con los jóvenes o al lado de los enfermos.


Manchainformacion escenarios verano 2019 706 100
También te puede interesar 
 
Anun tman polo 716x100
Mimq