8 728x90
 mg 8673 1
 mg 8673 1
Javier Fernández-Caballero | Castilla-La Mancha 30/05/2020
Banner gif dos partes mancha infor %28 %282%29
 
 
Vota:
Comparte:
 
 
A pesar de que la crisis del coronavirus ha paralizado la práctica totalidad de los sectores en las últimas semanas, la vida continúa para La Mancha y para su gran pulmón económico: el del vino. La próxima cosecha de uva se acerca y por eso las palabras del máximo representante de Consejo Regulador de la DO La Mancha, Carlos David Bonilla, son clave en este momento. Atiende los micrófonos de manchainformacion.com.

Esta crisis del coronavirus, de principio a fin, ¿cómo puede afectar al próximo precio de la uva y, por ende, del vino de nuestra DO?


Nos movemos en un contexto imprevisible, donde es arriesgado establecer conjeturas sobre lo que pueda pasar en los próximos meses; más aún, cuando la propia comunidad científica desconoce cuál puede ser la evolución vírica a finales de este año.

No obstante, en un mercado como el vinícola, tan sensible a las reacciones del exterior y en el actual escenario de incertidumbre, no se puede aventurar precios todavía.

Los precios están también condicionados por muchos otros factores, como el stock en bodega o la previsión de cosecha. En cualquier caso, es obvio que cuanto antes se elimine la incertidumbre y se vuelva a la normalidad plena será mejor para todos.



Ese, el precio, supongo que será el principal miedo del agricultor y de las bodegas, ¿qué mensaje de esperanza se puede lanzar ante este problema?

La naturaleza está siguiendo su curso y el ciclo de la vid avanza en un estado idóneo. Si no llegan tormentas y otros contratiempos climatológicos, será una cosecha buena en sanidad. Ahora bien, es cierto que la preocupación del sector se centra más bien en la demanda, recuperando poco a poco la actividad comercial en el exterior.

Desde hace unas décadas, el sector vitivinícola ha tenido claro que el posicionamiento final es lento pero paulatino. Se gana con tesón y constancia en una apuesta por el valor añadido en el producto. Es preciso seguir en la buena línea de la calidad y el embotellado debe ser el camino para un futuro a medio y largo plazo en los vinos DO La Mancha.

Que hayan estado cerrados la práctica totalidad de los restaurantes del continente y también de América durante estos meses repercutirá y mucho de forma negativa en nuestra DO, ¿cómo ha sido el impacto?

Así es. El coronavirus ha mermado la actividad en los mercados exteriores, que afortunadamente se ha visto mitigada con una buena respuesta en el consumo interior, sobre todo en supermercados, donde los vinos de la DO La Mancha tienen una buena presencia. En el canal de alimentación y ventas on line, las ventas han compensado el impacto del drástico descenso en hostelería. Es un efecto dominó, y queda claro que la paralización de la restauración termina por repercutir en la distribución. Es pronto para conocer el impacto final en La Mancha, pero hasta el mes de abril el descenso ha rondado el 25 %. No obstante, no es un dato demasiado negativo si tenemos en cuenta que según la OIV, en su reciente informe, “la parálisis del canal HORECA podría suponer una pérdida del 50 % del valor en la comercialización del vino”.



¿Cuál es el mensaje de esperanza que lanzan al agricultor y a las bodegas y cooperativas ante el futuro? ¿De qué forma trabajar todo el sector junto para intentar salir antes de esta situación?

A corto plazo la situación será muy complicada, pero creemos que la recuperación del ritmo cotidiano será probablemente más rápido en los ámbitos rurales que en las grandes ciudades. El campo muchas veces ha sido un valor refugio en tiempos de crisis como ya sucedió hace unos años. Además, los cambios de conducta que se prevén en los próximos años podrían abrir nuevas perspectivas en otros sectores, como el turismo de interior, más cercano. Se viajará menos y los turistas optarán por destinos más asequibles. Aquí, La Mancha puede recuperar su protagonismo. Motivos no le faltan para atraer al visitante con toda su tradición cervantina, a lo que se añade el enoturismo y el turismo gastronómico donde los vinos DO La Mancha pueden convertir a los núcleos rurales en alternativa de menor riesgo sanitario.

¿Cómo ha sido el apoyo por parte de la Administración durante estas semanas? ¿Se ha avanzado ya algo en cuanto al trabajo próximo se refiere para intentar paliar todo lo posible lo sucedido?

En lo que al Consejo Regulador se refiere, desde la Administración regional ha habido mucha agilidad a la hora de facilitar modificaciones en líneas de promoción nacional e internacional, muchas de las cuales se han tenido que cancelar y otras retrasar. También ha habido comprensión a la hora de relajar los plazos en auditorías a bodegas, facilitando el trabajo telemático en muchos casos.

En cuanto a las bodegas en sí, el trabajo no ha cesado apenas, pero obviamente la caída de las ventas genera mucha preocupación. Sabemos que el Ministerio ha emitido un decreto para hacer frente a los efectos de la pandemia en el sector, fijando los requisitos para la comercialización del vino. Se hablaba de una destilación de crisis para vino a granel no sujeto a calificación, almacenamiento privado de existencias de vino “con Denominación de Origen Protegida a granel” o incluso de vendimia en verde para un reajuste productivo.

También desde el gobierno autonómico se ha planteado al Ministerio la posibilidad de retirar 5 millones de hectólitros de vino del mercado junto a otras ideas en la redefinición futura de los rendimientos por hectárea o la derivación de la uva para otros subproductos atendiendo a criterios de calidad.



La falta de mano de obra, ¿puede suponer un problema? ¿O ya hay un elevado número de espalderas en nuestra zona que salvarían esa situación?

Lamentablemente sí, aunque todavía es pronto para planificar la campaña de la vendimia, sobre todo cuando todavía quedan otros productos estivales de temporada para cosechar. No obstante, parece obvio que se abre un nuevo panorama en la demanda laboral para tareas agrícolas.
La mecanización de algunos trabajos, efectivamente ha disminuido la necesidad de mano de obra, pero siguen quedando parcelas de viñedo en vaso donde siguen haciendo falta vendimiadores. El campo puede asumir un papel activo en el mercado laboral ante un aumento del desempleo de otras actividades económicas, como todos nos tememos.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha ha acreditado su Comité de Cata de vinos, ¿cómo ha sido el trabajo hasta llegar ahí?

Ha sido un proceso largo y sacrificado que se ha prolongado varios años, pero nos sentimos muy orgullosos del resultado final. Como afirmaba la responsable del comité de cata, Saray Marco, parte del esfuerzo se centró “en el acoplamiento entre el entrenamiento de catadores y el desarrollo del método. Un método que ha supuesto realizar una rigurosa selección y entrenamiento de los catadores, así como la cualificación de los mismos”. Todo empezó en enero de 2017 y finalmente ENAC otorgó la acreditación en marzo de 2020. Por desgracia, el reconocimiento llegó en un contexto negativo y por motivos obvios de seguridad, su actividad paró temporalmente durante el confinamiento.
Este laboratorio organoléptico ha retomado ya su funcionamiento, tras fijar unas estrictas medidas de seguridad y prevención, por lo que a partir de ahora queremos ser optimistas y esperamos que en poco tiempo trabaje con absoluta normalidad.



Ha llovido mucho, eso augura una buena cosecha, aunque serán las temperaturas del verano las que marquen la calidad final de la uva, ¿no? ¿Qué se sabe ya de la nueva campaña?

En cuestiones de la calidad del fruto, lo cierto es que estamos asistiendo a una primavera ideal en lluvias. La brotación también fue muy buena en términos generales. En definitiva, el viñedo se ha recuperado después de un invierno seco y el verano manchego hará el resto para la adecuada maduración de la uva en estado óptimo. Buen nivel de precipitaciones en los meses de marzo, abril y mayo junto a un estío riguroso pero normal en La Mancha son el escenario perfecto para un equilibrio de parámetros en la maduración de la uva. Ahora sólo queda esperar que no vengan enfermedades como el mildiu y que nos respecten las granizadas veraniegas.

Manchainfo706x100a
También te puede interesar 
 
Mimq
loading...