Coronavirus embarazada
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manchainformacion.com | Salud & Nutrición 16/09/2020
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La pandemia que vivimos en la actualidad por el SARS CoV-2 ha cambiado los planes de muchas parejas que desean tener un hijo. Nadie puede estar seguro de cómo el virus acabará afectando a su salud o la de sus seres queridos, un miedo que resulta determinante, pero es la cuestión económica la que más suele preocupar. Y esto no es nuevo.

Ya en 2014, todavía con la crisis financiera de 2008 muy presente, un estudio del CIS indica que la mayoría de españoles tendría dos o tres hijos. Sin embargo, el 89,5% de las personas encuestadas esgrimía el mismo motivo para evitarlo: la falta de recursos económicos suficientes como para afrontar el gasto.

En cierto modo, es un acto de responsabilidad estudiar la situación para aventurar posibles dificultades y poder evitarlas. Pero estudios como el “Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo”, hecho público hace un año, demuestran que las familias españolas pierden poder de compra. En concreto, era del 0,7% respecto 2017, unos 133 euros menos.

¿Cabe posponer una decisión tan importante esperando una mejora global que podría no llegar, a tenor de los datos? ¿De verdad cuesta tanto tener un hijo?

Los gastos de un bebé

Medios especializados como la revista Consumer ya se han hecho esta pregunta. Consultando a asociaciones y expertos, llegó a la conclusión de que el primer año de vida de un bebé puede conllevar un gasto de 7000 a 12 000 euros.

Es una cifra en la que coinciden fuentes como Baby Planner, la app de BBVA que ayuda a las parejas a hacer la planificación: 1500 euros son los del equipamiento básico, y 1000 euros a los que ascienden los gastos mensuales.

Recopilemos. Un bebé necesita alimento, y no recurrir a la leche materna implica tener que pagar la de fórmula. Se necesitarán también biberones, tetinas y, llegado el momento, alimentación complementaria como los potitos y los cereales.

Uno de los mayores gastos se lo lleva la higiene, especialmente los pañales. Consumer calcula que un niño gasta de seis a ocho pañales de media, a lo que se suman toallitas, cremas y otros artículos de baño que conformarían la canastilla básica.

Otro apartado relevante es el del equipamiento en casa y en la calle. La cuna es imprescindible, aunque también se suele optar por la minicuna o el moisés. A eso hay que añadir jueguetes, cambiador, bañera, trona, parque, cuna de viaje, carro o silla para el coche. Lo ideal para lograr ahorrar es detenerse a comparar todo lo que ofrece el mercado en una tienda online, que ayudará a conocer qué criterios valorar y qué marcas son las mejores en función del presupuesto.

Además, con el ascenso de las consultas y las compras online, las propias tiendas lo dicen: los nuevos padres se lanzan a Internet para revisar reviews y opiniones y comprar los mejores productos para su bebé. Así, nos lo han confirmado desde esta tienda online de tronas infantiles en la que publican análisis de los modelos y marcas más populares del mercado.

En cuanto a más gastos, hay que añadir dos capítulos importantes: la ropa y el calzado y los gastos de farmacia. Es habitual también tener que sumar el gasto en guardería y/o canguro cuando los padres se reincorporan a sus puestos de trabajo.

Un esfuerzo con límites

Los gastos irán variando con los años. Llegará un momento en que la familia se pueda ahorrar potitos, leche, pañales y guardería porque los pequeños puedan comenzar a comer como los adultos, se incorporen al colegio, etc.

Uno de los desembolsos mayores que se hagan en el año será en torno a la vuelta al cole, que se calcula cuesta unos 400 euros por niño. Hay que sumar las extraescolares y la vida social cada vez más ajetreada que va teniendo el niño: cumpleaños, salidas con amigos, etc. Habrá que cubrir también sus gustos y necesidades, como los dispositivos electrónicos cuando llega a la adolescencia o antes (la consola). Irá demandado también más ropa y calzado.

De todas formas, todos estos gastos hay que verlos con matices, pues el estilo de vida de los padres y la red familiar de apoyo con la que cuenten resultará determinante.

Lo habitual cuando es el primero, y en caso de que se pueda contar con la ayuda de los seres queridos, es recibir regalos que cubren buena parte de los gastos. Si en el entorno hay niños de edades similares se pueden heredar algunos de los enseres de equipamiento que hemos comentado más arriba: la cuna, el parque de juegos, la trona para bebé, etc.

A veces se trata de conseguir no interiorizar la presión y la exigencia que ejercen los hijos y el propio entorno. Se necesitarían más políticas específicas para favorecer la crianza y reducir ese tercio de ganancias que se le dedica en España, pero también hay que actuar con sentido común.

No pasa nada por no poder pasar unas vacaciones en familia por todo lo alto y tener que optar por un plan low cost, como un camping. No pasa nada si el niño no puede dar clases extraescolares deportivas, musicales y de idiomas, ni tampoco si hay que decirle que no puede tener la consola que quería en Navidades o en su cumpleaños. Tampoco si no tiene paga.

Lo importante es tener claro ese deseo de ser padres, pues un hijo implica hacer muchos sacrificios. Y también que lo importante es educar de forma que puedan valorar lo que tienen y el esfuerzo que hacen sus padres.


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