El afectado ha comenzado a recoger firmas y solicitar apoyos en su pueblo, dado que no puede hacer frente a la indemnización que se le solicita, por carecer de ingresos en estos momentos. Ya cuenta con algunas cartas que avalan «su buena conducta y que es una persona decente», y algunos de esos avalistas son el propio alcalde de Herencia y el sargento de la Policía Local de este municipio ciudadrealeño.
Cuando sucedieron los hechos, en el año 2008, García Navas trabajaba como albañil en Pozuelo de Alarcón (Madrid). En el metro se produjo una pelea y le dio un puñetazo al interventor.





































































