La solución adoptada es la instalación de una válvula reductora de presión mediante la cual se tendrá en la red la presión adecuada al consumo en cada momento, ni mas, ni menos que la necesaria para que el cliente reciba calidad en el suministro. Esta válvula estará ubicada en la confluencia de la calle Nueva de la Sierra con Ronda de Mirasierra.
Debido a la antigüedad de algunas de las redes y a la calidad de los materiales utilizados en su día, se producen una media de 200 averías al año que provocan un gasto en la reparación de las mismas y molestos cortes en el suministro diario. Y es que, la presión en la red juega un papel decisivo, ya que a mayor presión mayor número de averías.
Como complemento a esta obra y para mejorar la calidad del servicio en las zonas más altas del municipio, también se procederá a la instalación de un grupo de presión en la calle Cervantes que garantice la misma en todo momento y a todos los usuarios de esa zona.
En palabras del alcalde, Sergio García-Navas Corrales, con esta obra se consigue la reducción inmediata de pérdidas de agua, importantes ahorros en fugas, se reduce el número de nuevas roturas y averías y se consigue una mejor percepción en la calidad del suministro por parte del usuario.





































































