El inicio de los trámites para la retirada de las placas de la iglesia conventual de La Merced se realizó a petición de la Asociación de Memoria Histórica de Ciudad Real. Tras consultar a los técnicos y a los servicios jurídicos del Ayuntamiento y comprobar que estas placas presentan un texto que “enaltece” la dictadura franquista, se inició el procedimiento para solicitar a los propietarios su retirada, que otras veces ya se había realizado de forma verbal. “No tenemos nada en contra de los nombres de vecinos de Herencia, religiosos y seglares, que aparecen mencionados, pero el texto que los encabeza no cumple con la Ley de Memoria Histórica”, señala el alcalde herenciano.
Los trámites para solicitar la retirada –ya que el Ayuntamiento no puede retirar las placas, sino los propietarios, que han asegurado que lo harán si la Ley se lo exige- siguen su curso. El expediente aún está abierto, tras presentarse en torno a 70 alegaciones de familiares de las personas que aparecen en las placas y sólo falta que se dictamine su retirada. Si bien es cierto que, en anteriores Gobiernos socialistas de Herencia, ya se habló de este tema, no llegando a ningún acuerdo con el PP, “que siempre se ha mostrado contrario a su retirada, con lo que cualquier consenso no sería posible”, no ha sido hasta ahora cuando se han iniciado los trámites para su consecución.
El alcalde de Herencia explicó que las placas, en origen, iban a colocarse a los pies de una cruz de los caídos que se trasladó al cementerio municipal, tras sustituir la inscripción original por otra invitando a la oración y a la paz. La cruz se trasladó, pero las placas se colocaron en la fachada de la iglesia de los Mercedarios, sufriendo en estos años varios ataques vandálicos.
En cuanto a las declaraciones que, al respecto de este asunto, ha realizado la portavoz del PP de Herencia, Cristina Rodríguez de Tembleque, el alcalde de la localidad dice que “no parece sólo que vive en otro pueblo, sino en otra época” y que con la petición de la retirada de las placas “no estamos intentando crispar, ni fomentar el odio; sólo cumplimos la Ley”. Por otra parte, García Navas asegura que “no” ha dedicado más que “el tiempo necesario” a esta cuestión, “porque estoy mucho más preocupado de conseguir en la Diputación y en la Junta beneficios para mi pueblo. La Ley de Memoria Histórica es como cualquier otra y exige su cumplimiento”.





































































