Se trata de redimensionar la actividad del tradicional ropero para pasar a ser una tienda solidaria en la que los usuarios podrán encontrar prendas de todo tipo, organizadas y clasificadas por edades, género y tallas que se podrán adquirir a precios prácticamente significativos. En el nuevo proyecto denominado “El armario solidario” participan un grupo de 10 personas con bajos recursos económicos, que junto a un grupo de voluntarias y con la supervisión de Natalia la Trabajadora Social, participan de forma coordinada ofreciendo el servicio mejorado de ropero. El programa tiene dos partes, una de teoría y formativa y otra práctica de lavado, planchado y costura de ropas para exponerlas y ponerlas a disposición de las familias que se acerquen, a través de una acogida desde el respeto, y sensibilizando además, tanto a los donantes de ropa como a la sociedad general sobre el buen estado de la misma.
Las chicas participantes en el taller han agradecido el buen hacer y servicio del proyecto que les hace sentirse útiles durante su tiempo libre, aprendiendo nuevas habilidades y consiguiendo una recompensa personal. La Concejala del área Pilar García-Navas ha mostrado su satisfacción y ha señalado el carácter enriquecedor de la nueva gestión y el cambio de perspectivas de trabajo, pasando de una política puramente existencial a un carácter educativo.





































































