manchainformacion.com | Ocio & Turismo 16/07/2021
 
 
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Nunca pasan de moda porque integran las innovaciones tecnológicas, además se adaptan a los gustos y las exigencias de cada periodo. Son las más vistosas y populares en los casinos online. Jugar a las tragamonedas gratis es una experiencia divertida, agrada a la mayoría por su sencillez y estética.

Jugar a las máquinas tragamonedas siempre ha sido fácil. Por supuesto, las primeras tragaperras eran artefactos muy básicos. Solo bastaba meter una moneda por la ranura, bajar el brazo (palanca) y esperar que se detuviera el giro de una serie de símbolos.

A pesar de lo rudimentario que nos parece hoy en día, esas primeras máquinas revolucionaron la sociedad de su tiempo. Era una relación de la persona con la máquina para divertirse. Había una gran diversidad de máquinas que se activaban con monedas, incluso de fotos porno, de la suerte, balanza de peso y otras, que se instalaban en zonas públicas.

Todo tiene un comienzo

En sus inicios las máquinas tragaperras estaban en los bares y salones. Su creador Charles Fey, fabricaba las famosas Liberty Bell a inicios del siglo XX y no las vendía, su negocio consistía en un trato directo con los dueños de los bares y se repartían las ganancias 50% y 50%.

Las tragaperras vivieron momentos de prohibiciones, pero igual, existían sitios clandestinos en los que las personas evadían las leyes y seguían jugando. También para eludir la prohibición Herbert Mills creó las Operator Bell, que son las famosas tragamonedas con símbolos de frutas cuyos premios eran golosinas.

Originalmente las máquinas tragaperras se difundieron en la ciudad de San Francisco, luego se expandieron al resto de Estados Unidos y el mundo. Este proceso de propagación fuera de las fronteras norteamericanas se produjo a partir de la II Guerra Mundial, tiempo en el cual muchos países establecieron regulaciones y gravámenes fiscales.

Tragamonedas en todas partes

En España la legalización de los juegos de azar, como las tragaperras y las ruletas data de 1981. Como en el resto del mundo, infinidad de locales y sitios públicos tienen instaladas tragaperras. Centros comerciales, estaciones, bares y cualquier lugar frecuentado se escucha el sonido de los slots y ornamentan con sus llamativos colores Por supuesto, también en los casinos en los que pueden llegar a ocupar unas ¾ partes de las instalaciones.

A partir de 2014 en España se regulan el juego de tragaperras online en España. Con lo cual las personas mayores de 18 años pueden elegir un sitio confiable de casinos y acceder a jugar. La modalidad de jugar tragaperras en la era digital, ha abierto un sinfín de alternativas de diseños y tipo de juegos.

Si comparamos los actuales desarrollos online con la maquina creada por Fey, obviamente se hace evidente el nivel tecnológico de la actualidad. En este sentido, hay que tener muy claro que, en su momento, la Liberty Bell que hoy nos parece extremadamente básica y rudimentaria era una extraordinaria innovación, por ende, es muy posible que dentro de 20 años lo que nos parece novedoso y sofisticado sea anticuado y obsoleto.

El equilibrio exitoso

La combinación de tecnología, arte y relajación han sido la clave de las tragamonedas. A medida que la civilización incorpora nuevos gustos, modas y tendencias los slots las incorporan a sus temas, lo mismo hace con la tecnología. Sus gráficos atractivos y sus sonidos, su colorido, luminosidad y la sensación permanente de triunfo que transmiten hacen que la experiencia sea memorable. No en vano es el juego online más popular, situación que también sucede en los casinos físicos.

Hay toda una estrategia en los juegos de tragaperras. Según los diseñadores de juegos, la parte artística atrae al jugador, pero es la matemática la que lo engancha, por lo que se requiere un perfecto equilibrio entre el programa y su estética. En ese sentido, la sencillez y facilidad del juego es también un elemento importante, desde sus inicios ha sido un juego de las grandes mayorías en el que el elemento central es diversión y esparcimiento, de un momento de relajación entretenido.

La esencia mágica de las tragaperras no es visible, va más allá de los carretes giratorios o del programa generador de números aleatorios. Está en la descarga de dopamina que produce bienestar y la ilusión de estar siendo premiado permanentemente. Claro está, la banda de sonido, los videos y todas las configuraciones del juego las hacen fascinante.

En la medida en que la persona mejor conozca el juego, su sencillez y comprensión son directamente proporcionales a su manejo racional. Es decir, que se entienda contribuye al juego responsable. Las tragamonedas han sido históricamente un juego abierto de una simplicidad única, también un juego que desestresa. Su clave como programa, es la misma que sirve para asegurar que sea sana diversión: el equilibrio.




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