manchainformacion.com | Los Lectores 27/07/2021
 
 
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Hace unos años, ya con el Sporting Alcázar llevando la bandera del fútbol de la ciudad por los campos más humildes de la región, hice una tremenda labor de investigación -que no me llevó más de 10 minutos- en la que intentaba muy lejos de devaluar la historia de este deporte en la ciudad, tener claro lo que realmente ha significado en el último siglo.

Varias denominaciones, escudos, colores, campos…pero ni mucho menos una referencia fuera de la comarca manchega. Y es que objetivamente el fútbol de Alcázar de San Juan apenas ha estado 30 años en Tercera División. Jamás más arriba. Puertollano, Tomelloso, Valdepeñas…todos han hecho más. Y a partir de ahí todas las excusas valen: la tercera de antes era más fuerte, la regional era como la tercera de ahora, pero el dato es ese. Acompañado de otros que también son demostrables y que se aplican, en general, al deporte de nuestro pueblo.

Nadie quiere pagar. Ni por jugar, ver, ayudar, promover, patrocinar, subvencionar etc. No existe una cultura de sentimiento de club. Tenemos puñados de jugadores que prefieren hacer kilómetros por pocos que sean por sentirse futbolistas valorados. Y eso pasa por cobrar. Ahora es la generación de redes sociales que matan porque alguien les anuncie con una foto como si fueran profesionales. Que está muy bien, pero el fondo de la cuestión es que muy poca gente se plantea al comenzar una etapa adulta (estudiar o trabajar fuera) volver para jugar en casa.

Y sí, en estos tres párrafos anteriores he hablado de los que no ayudan. Una afición que en realidad no existe, unas empresas pequeñas, medianas o grandes que ni les interesa el deporte, que no se lo venden bien o que no reciben la presión o necesidad de reportar a su pueblo con una mínima parte de lo mucho que reciben. Pero no podemos excluir a los otros protagonistas además de los deportistas: el club. Sea lo que sea eso. Directiva, colaboradores, entrenadores, monitores, progenitores que ayudan mientras juega su familiar y en definitiva ese entorno que, aunque suene crítico lo anterior, son los que mantienen viva la esperanza por el deporte en una ciudad referencia en muchas cosas, pero a mejorar en tantas otras.

Por eso si algo tengo claro en esta nueva etapa del fútbol de Alcázar de San Juan es que se encuentra ante su última oportunidad. En la que ha llegado gente joven y con ganas de comerse el mundo. Encarnados en la figura de su presidente Jesús Villajos y su primer entrenador Pablo Fuentes, es la hora de arrimar el hombro o no volver a exigir nada desde ningún punto de vista al fútbol local.

Porque Villajos y Fuentes son dos personas además de jóvenes y preparadas, ilusionadas. Con carisma en la ciudad para arrastrar desde sus posiciones a más gente. Porque están en la calle, conocemos a sus familias y porque deben presentar las mismas dudas ante la sociedad que las que plantea cualquier otra persona de bien nacida aquí: la envidia o las pocas ganas de presumir de lo patrio.

Con todos mis respetos, el deporte de Alcázar (y cualquiera) no debe vivir de recuerdos de años mejores que igual no lo fueron tanto. Porque la lotería, el jamón al descanso y la subvención pública igual deben seguir, pero no hacer depender la viabilidad de un club. Porque nadie podrá exigir sin arrimar el hombro. Renunciando a una propina por sembrar algo en casa, pagando por ver poco o nada porque igual un día quieres que tu hermano, vecino o hija reciba lo que hoy tú no das.

Y es que, si un día Jesús Villajos y Pablo Fuentes se cansan, que pasará, las excusas se acabarán. No serán personas que no amen a Alcázar de San Juan, que se han querido llevar un euro, que han utilizado esta plataforma como trampolín o que no han sabido entender lo que aquí se quiere. Su apuesta es arriesgada, pero es un ultimátum necesario: con ellos el fútbol de Alcázar de San Juan puede soñar con aspirar a verdaderos tiempos de gloria. Quemando su ilusión y compromiso…cualquier gesta digna de recuerdo quedará en una historia muy lejana.

Desde esta humilde parrafada mi apoyo incondicional a esta nueva etapa del Sporting Alcázar y en particular a Jesús Villajos y Pablo Fuentes. Guardadme un abono para mi y otro para mi sobrino Antonio. Os lo pago estas vacaciones.

Carlos Abengózar Raboso
Periodista – Cadena SER Castilla-La Mancha


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