Laura Quintana Tirado | Salud & Nutrición & Belleza 29/07/2021
 
 
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Otra vez está aquí el verano y, como no puede ser de otra forma, tenemos que hablar de ciertos temas de salud que conviene recordar, como la protección solar siempre y en todo lugar, la hidratación adecuada y los cuidados y precauciones básicos a seguir durante días tan calurosos como el de hoy.

En esta ocasión vamos a hablar sobre los repelentes de mosquitos, esos “bichillos” tan molestos y que nos pueden causar más de un quebradero de cabeza.

Tenemos que evitar la picadura de los mosquitos por varios motivos. Primero porque son muy molestas y hay personas en las que la reacción local puede ser de gran calibre. Y después, y más importante todavía, porque los mosquitos actúan como vectores en la transmisión de distintas enfermedades (algunas de ellas graves), como pueden ser el paludismo, el zika y el dengue entre otras.

Ante los mosquitos podemos protegernos de diferentes formas, utilizando:

- Barreras físicas, como mosquiteras, redes y ropa. Éstas deben utilizarse siempre y son muy importantes en bebés de menos de 2 meses, ya que son las únicas que podemos usar en este grupo de edad.

- Repelentes, que pueden presentarse en diferentes formatos (spray, gel, barra, pulseras, parches…) y lo que pretenden es mantener a los mosquitos alejados para que no puedan picarnos. A su vez, éstos se dividen según su naturaleza en sintéticos y naturales.

• Repelentes sintéticos:

- Dietiltoluamida (DEET):
Se trata del repelente más conocido y utilizado. La concentración que emplearemos dependerá la zona donde nos encontremos y del tiempo de exposición. En nuestro entorno una concentración del 20% suele ser adecuada. Su limitación es que se absorbe a través de la piel y puede resultar tóxico. Nunca lo recomendaremos en niños menores de 2 años, embarazadas ni mujeres en periodo de lactancia.

- Icaridina:
Posee una acción similar al DEET, pero con ciertas ventajas, como la falta de olor, mejor sensación en piel y su efecto también sobre moscas, ácaros y garrapatas. Al igual que el DEET, no debe usarse en menores de 2 años.

- 3-(N-butil-N-acetil)-aminopropionato de etilo (IR 3535):
Presenta una eficacia similar al DEET, con la ventaja de que posee menos toxicidad, con lo que podrá utilizarse a bajas concentraciones en embarazadas, mujeres en período de lactancia y niños mayores de 1 año. Además, es efectivo también frente moscas, pulgas y garrapatas.

• Repelentes naturales:

- Citronela:
Se trata de un aceite esencial muy utilizado por su baja toxicidad, aunque su eficacia es también baja. Se recomienda en embarazadas, lactancia y niños mayores de 2 meses (aunque en este grupo nunca de forma directa sobre la piel; mejor sobre la ropa o en el cochecito o cuna).

- Citriodiol:
Es un repelente de amplio espectro, incluso es mejor frente a garrapatas que el DEET, y a su vez presenta baja toxicidad. No se recomienda su uso en menores de 3 años.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir un repelente y qué precauciones debemos seguir?

- La zona geográfica en la que va a utilizarse.
- La edad y situación de la persona que va a usarlo.
- No deben utilizarse sobre piel irritada o dañada.
- En caso de que vayamos a exponernos al sol, usaremos primero el protector solar y después aplicaremos el repelente, al menos 30 minutos después.
- En menores de 2 meses sólo pueden utilizarse barrearas físicas.
- En menores de 2 años el repelente de elección es la citronela (además de barreras físicas) y nunca lo usaremos directamente sobre la piel.
- En niños nunca aplicaremos repelente en las manos, por el riesgo de que puedan ingerirlo.

Si tenéis alguna duda o queréis saber cuál es el repelente más adecuado para vuestra situación, ¡no dudéis en consultar con vuestro farmacéutico! ¡Buen verano!

Laura Quintana Tirado
Farmacéutica comunitaria Ciudad Real
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real