Lucila Menchén Fernández | Salud & Nutrición & Belleza 03/09/2021
 
 
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Las infecciones del tracto urinario son el segundo motivo de consulta en centros de atención primaria, seguido de las del tracto respiratorio. Y en esta época del año es motivo de consulta también en la mayoría de las oficinas de farmacia.

Una correcta intervención farmacéutica implica conocimiento de la enfermedad y empleo de herramientas de prevención y tratamiento de la misma.

En primer lugar, el termino cistitis se refiere a un estado inflamatorio de la vejiga o del trato urinario inferior. Afectando tanto hombres como mujeres y de diferentes edades. Si este estado de inflamación es ocasionado por un agente infeccioso hablaremos de cistitis infecciosa.

En la mayor parte de los casos son bacterias las que originan la infección, y generalmente son de origen fecal, entre ellas E.coli, Proteus sp, Klebsiella, o Pseudomonas. Estas son expulsadas de forma natural del organismo a través de la orina, pero si por diversas causas se adhieren a las paredes del epitelio del tracto urinario desencadenan un mecanismo de multiplicación y adhesión crónica compleja.

Generalmente las bacterias llegan a conducto urinario debido a una higiene inapropiada, relaciones sexuales, cambios de microbiota intestinal/vaginal, cambios hormonales entre otros.

En los hombres debido a que la distancia del ano a la entrada del uréter es mayor, la posibilidad de infección se reduce, pero en los casos que se produzcan pueden indicar otras patologías por ello también deben tenerse en cuenta.

Los signos más frecuentes de la cistitis infecciosa son:

- Necesidad micción frecuente
- Sensación no vaciado completo
- Dolor o escozor al orinar
- Dolor reflejo en la zona lumbar
- Orina con olor intenso y/o turbia
- Sangre en la orina
- Fiebre etc.

Todos estos datos nos pueden ayudar para sospechar de un episodio de cistitis.

Existen muchos casos recurrentes de la enfermedad por ello podremos recomendar algunas medidas preventivas como:

- Evitar retención de orina
- Vaciado completo de vejiga
- Hidratación
- Higiene de la zona siempre de delante hacia atrás (especial cuidado después de relaciones sexuales)
- Evitar automedicación
- Ropa íntima de algodón, etc

Una vez diagnosticada la cistitis infecciosa es muy importante:

- Cumplir pauta y duración tratamiento indicado.
- Beber abundante líquido.
- Calor en la zona baja del abdomen y baños calientes.

Desde la oficina de farmacia trataremos de conocer el alcance de la posible infección ya que poseemos tratamientos de nueva generación muy eficaces en casos de cistitis leves, antes de recurrir a la indicación del antibiótico por el médico.

En este primer caso junto con las recomendaciones higiénico-sanitarias adecuadas podemos dispensar compuestos a base de: D-manosa, Brezo, Arándano rojo americano, Gayuba, vitamina C, Prebióticos, y aceites esenciales, que han demostrado ser eficaces en el tratamiento y prevención de esta patología.

En caso de apreciar alguno de estos signos de alerta deberíamos siempre derivar al médico:

- Fiebre persistente, dolor lumbar, nauseas, cólicos y/o vómitos
- Cistitis que no presenta mejoría con nuestros consejos/coadyuvantes después de 48 horas
- Cistitis de repetición
- Cistitis asociada a incontinencia
- Cistitis asociada a otros síntomas ginecológicos, etc

Y por supuesto debemos tener mucha precaución con grupos de riesgo como son: embarazadas, niños, lactancia, ancianos (signo frecuente confusión mental), pacientes con patologías crónicas, hombres (sobre todo a partir de 50-60 años).

Lucila Menchén Fernández-Pacheco
Farmacéutica Comunitaria de Membrilla
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real

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