Sagrario Pérez de Agreda Galiano | Salud & Farmacia 01/07/2022
 
 
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Las altas temperaturas durante el verano incrementan el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por los alimentos o intoxicaciones alimentarias. Dentro de éstas se encuentra la salmonelosis.

Se trata de una enfermedad provocada por la bacteria Salmonella y, según la OMS, es una de las infecciones más frecuentes en esta época del año.

Es, tras la campilobacteriosis, la enfermedad transmitida por alimentos más frecuente de la Unión Europea y España, a pesar del descenso observado en los últimos años como consecuencia de las medidas sanitarias adoptadas.

La infección suele producirse por ingerir alimentos o agua contaminados con Salmonella. Los síntomas aparecen de 12 a 24 horas después de ingerir el alimento contaminado y cursa con dolor abdominal, cefalea, vómitos, diarrea y fiebre. Suele durar entre 2 y 7 días.

Los alimentos que mas frecuentemente se encuentran implicados son las carnes crudas o poco cocinadas, especialmente las aves de corral. También hay que tener cuidado con los huevos crudos o poco cocidos, los lácteos no sometidos a tratamiento y las frutas y verduras crudas.

¿Cómo podemos prevenir la salmonelosis? Hay varios puntos en los que podemos intervenir:



Limpieza e higiene personal:

• Sea muy cuidadoso con su higiene personal y especialmente en caso de diarreas. Lave sus manos con agua caliente y jabón después de ir al servicio, cambiar un pañal y siempre antes de preparar o servir alimentos.
• Mantenga alejados de los lugares de preparación de comidas a sus mascotas y otros animales.
• Mantenga limpias las superficies, recipientes y utensilios en contacto con los alimentos antes y después de cada uso.

A la hora de hacer y colocar la compra:

• Adquiera sus productos únicamente en establecimientos autorizados.
• Refrigere las carnes, pescados, mariscos y moluscos lo antes posible tras su adquisición o recepción.
• Impida que las carnes, pescados y huevos puedan escurrir sobre otros alimentos que van a ser consumidos en crudo.
• Almacene los huevos en refrigeración o en lugar fresco y seco y respete la fecha de consumo preferente indicada en los envases o en el propio huevo.

A la hora de cocinar:

• En la elaboración de mayonesas, salsas y cremas no pueden utilizarse huevos frescos, su elaboración se hará exclusivamente con ovoproductos.
• No rompa el huevo en el borde de los recipientes donde los vaya a batir y emplee el recipiente únicamente para esta operación.
• No separe las claras de las yemas con la propia cáscara del huevo.
• Evite servir alimentos poco cocidos que contengan huevos crudos y cuaje bien las tortillas.
• Descongele las carnes y pescados en recipientes cerrados en el frigorífico o en el microondas.
• Evite servir carnes insuficientemente cocinadas, especialmente las de ave.
• Cocine suficientemente los mariscos y moluscos adquiridos vivos.

A la hora de conservar los alimentos:

• Mantener separados en el frigorífico los alimentos cocinados y crudos
• Utilice recipientes herméticos para guardar y mantener refrigerada la comida preparada.
• Conserve en el frigorífico los alimentos cocinados y sobras de comida hasta su consumo.
• La mayonesa y salsas similares debe mantenerse en frigorífico una vez abierto el envase.

Es recomendable:

• Utilizar bolsas isotérmicas para el trasporte de alimentos y limpiarlas regularmente
• Transportar los alimentos evitando cambios bruscos de temperatura, golpes y derrames

No olvidar:

• Lavar adecuadamente todos los vegetales (verduras, frutas y hortalizas)
• Utilizar agua potable

"Tomemos las precauciones necesarias y pasemos un verano libre de toxiinfecciones alimentarias."

Sagrario Pérez de Agreda
Farmacéutica del Centro de Información del Medicamento
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real





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