María Gragera Pando | Salud & Farmacia 03/08/2022
 
 
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Todos hemos tenido alguna vez alguna llaga o afta bucal, pero ¿sabemos realmente lo que son? ¿Sabemos por qué se forman? ¿Sabemos cómo tratarlas?

Las aftas son pequeñas lesiones blanquecinas con un contorno rojo que se forman en los tejidos superficiales de la boca o en la base de las encías, aunque su aparición no es del todo clara, se sabe que aparece sobre todo en mujeres y personas con antecedentes familiares.

A diferencia del Herpes labial no son contagiosas, pero sí muy dolorosas y molestas, de hecho, hasta puede limitarnos el comer e incluso hablar.

Hay tres tipos de aftas

- Las menores, que son las más frecuentes, son las más pequeñas, se suelen curar solas en dos semanas y no suelen dejar cicatriz.

- Las mayores que son como su propio nombre indica son de mayor tamaño y su periodo de curación suele ser de hasta de 6 semanas.

- Las herpetiformes que es la agrupación de 10 a 100 llagas de pequeño tamaño que hasta se pueden unir entre ellas formando una gran úlcera. La buena noticia es que su curación suele ser solamente de una a dos semanas.

Como hemos dicho, no se sabe muy bien la causa, lo que sí se ha visto, que hay mayor incidencia debido a cambios hormonales, estrés, por déficit de algunas vitaminas o minerales como puede ser el zinc, vitamina B12... también puede aumentar con el uso de frutas muy ácidas o algunos alimentos, una mala higiene bucodental, o utilizar pastas dentífricas o colutorios inadecuados.

También hay enfermedades que pueden producir llagas, como la celiaquía, problemas del sistema inmunitario, enfermedades intestinales inflamatorias...

El tratamiento más habitual contiene ácido hialurónico en su composición, y dependiendo de la localización del afta y de la preferencia del paciente se puede recomendar en gel, spray, colutorio...siempre es recomendable el consejo de un profesional, que nos indicará cuál es el más adecuado y cuando debemos acudir al médico, sobre todo si son más grandes de lo normal, si tenemos fiebre, si no remiten o aparecen con frecuencia...

Para evitarlas, lo ideal sería evitar determinados alimentos como pueden ser las nueces, las patatas fritas, la comida con mucha sal, las frutas ácidas... también sería el llevar una dieta saludable, seguir una buena higiene bucal, proteger la boca si se utilizan aparatos de ortodoncia, e intentando controlar el estrés.

Para terminar, decir, que siguiendo los consejos de un profesional podemos evitarnos un disgusto y sobre todo mucho dolor.


María Gragera Pando
Farmacéutica comunitaria Ciudad Real
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real