Gema García Guijarro | Salud & Farmacia 21/11/2022
 
 
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Los principales problemas que afectan a las articulaciones son la artritis, las tendinitis y bursitis, los esguinces y mayoritaria y principalmente la artrosis o también llamada osteoartritis.

La artritis es una enfermedad inflamatoria que afecta a todas las estructuras de la articulación que produce dolor, inflamación, enrojecimiento, calor y rigidez articular y puede producirse por múltiples causas.

Las tendinitis y bursitis son lesiones inflamatorias, pero alrededor de músculos y huesos, afectando a tendones y bolsas sinoviales, produciendo además dolor y limitación del movimiento, suelen ser debidas a traumatismos o sobre esfuerzos.

Los esguinces son lesiones en los ligamentos por torcedura o distensión produciendo hematoma, hinchazón y dolor.

La artrosis es una enfermedad degenerativa por deterioro del cartílago de las articulaciones de carga, rodillas, tobillos, cadera, columna, etc. produciendo dolor, rigidez, hinchazón, entumecimiento y crujido. Las causas son múltiples: edad, genética, obesidad, actividad física alta y laboral de carga o movimientos repetitivos.

La artrosis es la patología articular más frecuente, de hecho, en España representa casi la cuarta parte del total de pacientes atendidos en las consultas de los reumatólogos, incluso el 50% de las bajas por invalidez permanente originadas por enfermedades reumáticas corresponden a pacientes con artrosis

Para prevenir hay que intentar actuar sobre las posibles causas que causan la artrosis. La edad, por ejemplo, ejercicio y medidas posturales son muy útiles para prevenir esta degeneración por la edad. Hay una relación directa entre obesidad y artrosis de modo que hay que mantener un peso adecuado. El ejercicio físico debe ser moderado ya que los movimientos repetitivos y bruscos cargan y golpean las articulaciones.

Los complementos nutricionales no los vamos a usar para la prevención, lo que queremos conseguir con ellos es retrasar la evolución y evitar el dolor.

Vamos a hablar de dos tipos de complementos

Los primeros nos van a servir para retrasar la evolución de la artrosis porque son nutrientes estructurales del cartílago y condroprotectores y son el famoso colágeno que da forma, grosor, resistencia, y flexibilidad.

- Deben tener precaución las personas con insuficiencia renal y hepática.

- La glucosamina, que controla la progresión de la artrosis y reduce el dolor, hay que tener precaución en pacientes diabéticos, asmáticos y anticoagulados.

- El ácido hialurónico es el lubricante de las articulaciones.

- El condroitín sulfato aporta la elasticidad y las propiedades mecánicas al cartílago.

El segundo grupo son especies vegetales con acción analgésica y antiinflamatoria como el harpagofito, contraindicado en úlcera o gastritis y se debe usar con precaución en pacientes con tratamientos antiarrítmicos.

- La cúrcuma.

- El jengibre, que se debe usar con precaución en gastritis, reflujo o úlcera.

- La boswellia cuyo consumo alto y prolongado puede causar neutropenia

Los complementos pueden tener varios de los nutrientes y de los vegetales juntos en su composición.

Si fuera necesario se podría proteger la articulación mediante rodilleras, férulas, etc., y es también interesante la terapia de frío y calor

Es necesario que consulten a su médico si los síntomas de artrosis o artritis se detectan en edad joven o estos síntomas empeoran con el tratamiento o bien aparece de pronto fiebre o enrojecimiento o derrame de líquido sinovial o un hematoma sin trauma o la aparición de quistes.

Gema García Guijarro
Farmaceútica Comunitaria en Alcolea de Calatrava
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real


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