Wilfrido Santiago Camacho | Toros 24/02/2012
A pesar de haber sido invitado en numerosas ocasiones, no había tenido la oportunidad de visitar la Finca “Las Cuadrillas”, explotación ganadera y de ocio a escasos kilómetros de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), situada nada más pasar los molinos de viento en dirección a Tomelloso y paralela a la Autovía de los Viñedos para más señas. Y esta vez sí recogimos el guante y nos trasladamos, sobre todo para difundir el reportaje en la sección “En profundidad” de manchainformacion.com.
 
 
Vota:
Comparte:
 
 
En “Las Cuadrillas” están montando piedra a piedra y nunca mejor dicho, los Castellanos: Óscar y su padre Luis, un complejo donde el contacto con los animales y la naturaleza, a propósito del tan de moda turismo rural, se respira desde que atraviesas la cancela de entrada.

Allí se pueden encontrar gatos, perros, caballos, gallinas, gorrinos y el animal que da sentido al asunto, el toro bravo. Y es en esta raza donde se puede encontrar variada representación en género y número, ya que hay vacas de vientre, becerros, novillos y hasta algún semental que hacen las delicias de los visitantes.





LA TIENTA
Era la una y media de la tarde cuando empezaba la fiesta y todo estaba preparado para que saliera según lo previsto. El orden del programa consistía en tentar dos vacas, seguido de la lidia de un novillo para terminar con otra vaca. Y todo transcurría bien hasta que salió el novillo y el anfitrión Óscar Castellanos, quien lo había organizado todo a propósito de celebrar la fiesta de su cumpleaños, en un mal giro se lesionó en la pierna y no lo pudo torear, pero salvo ese detalle, el resto discurrió a la perfección.

“El ambiente que estás viendo es el ambiente que intento conseguir todos los años por estas fechas” comentaba Oscar, “y que es muy fácil de lograr, porque la gente invitada, son todos amigos y ellos son los que ponen la alegría, el color y el calor para que echemos un rato agradable”.

“Ha sido una pena que no hayamos podido torear al novillo, porque las hechuras eran magníficas y el juego que se intuía tan solo con el galope de salida era para habernos divertido, pero la lesión ha impedido que pudiéramos comprobarlo. De todos modos no pasa nada, porque ya vendrá otro día en que nos desquitemos, porque la casta está casi asegurada, sobre todo por ser hermano de padre de “Cacereño”, el novillo indultado el año pasado en Alcázar en el festival de los banderilleros, puro de la casa, procedencia de “El Vellosino” vía Juan Pedro Domecq”.





EL ANÁLISIS DEL GANADERO
En cuanto a las tres vacas lidiadas, pertenecieron al madrileño Javier Gallego. Este ganadero dejó hace unos años sus tierras de Madrid donde pastaban los machos y de Salamanca, más concretamente en Ledesma que era donde estaban las vacas de vientre, para iniciar una nueva aventura en tierras ciudadrealeñas del Valle de Alcudia.

Allí es donde está forjando su futuro en el campo bravo y continúa con el encaste de Veragua, “puro como lo fundó mi bisabuelo hace bastantes años y donde esta joya genética no la vamos a dejar perder, al contrario, la estamos manteniendo e impulsando, a pesar de ser un encaste poco comercial”, aseveraba el hijo del ganadero, Enrique Gallego, que además ejerció las tareas de picador.

“Aún así estamos muy ilusionados, y a pesar de que tenemos otro hierro más comercial, “Toros del Ojailén”, procedencia “Las Ramblas” y que compramos hace dos años, nosotros seguimos empeñados en lo nuestro”.

Para Enrique la situación ganadera “está complicada, y aunque para esta temporada tenemos dos novilladas colocadas, que no te las digo por si se gafan, donde mejor nos defendemos es en la lidia de los cuatreños y cinqueños en las calles, sobre todo en la zona de Vall de Uxó (Castellón), donde el culto al toro en la calle es muy fuerte, y el año pasado nos llevamos un premio”.

“Sin embargo el año pasado, sí que lidiamos una corrida de toros en Huerta del Rey (Burgos) y las cosas no terminaron de salir bien, ya que los toros salieron complicados y tanto Iván Fandiño como Jairo Miguel tuvieron pocas opciones”.

Pero en la lidia de las tres becerras de hoy la cosa fue más positiva, “en efecto, a pesar de que la segunda y la tercera se han dejado, han sido demasiado sosas y sin clase, y tampoco se han empleado mucho, o sea lo que en este mundillo decimos como las tontas del bote. Pero la primera sí que la he aprobado, sobre todo por su fijeza y transmisión. Siempre ha embestido galopando y con clase, que es lo que buscamos en nuestra ganadería”.





LOS LIDIADORES
Estaban los del círculo de Óscar, dos matadores de toros: Aníbal Ruiz y Fernando Tendero, y variado plantel de subalternos: Manolo Castellanos, Jorge Fuentes, Miguel Ramírez, Luis Carlos Castellanos, el mozo de espadas Javi Romero y el resto de invitados, unos pocos buenos aficionados, como mi amigo Félix, tío del celebrante, Pablo el notario y familiares de los actuantes.

Y a tenor de lo vivido todos ellos disfrutaron, sobre todos los diestros Aníbal Ruiz, del que ya publicamos su intención de matar seis toros a principios de temporada en Alcázar y quien se explayó en otros temas interesantes (entrevista completa: Aníbal Ruiz: "Mi ilusión es matar seis toros en solitario a poder ser a primeros de temporada y en la plaza de mi pueblo"). Y el torero de Villarta de San Juan, Fernando Tendero, diestro recién alternativado y que se encuentra “muy ilusionado en esta temporada. Los planes de futuro, son lo que vaya saliendo, pero con una tarjeta de presentación importante, como fue mi paso por la feria de Ciudad Real del año pasado”, en la que entró por la puerta de atrás al coger la sustitución del convaleciente, una vez más, Cayetano y salió por la puerta grande y como triunfador de la feria.

El propio Óscar Castellanos y antes de que se lesionara, también cogió los trastos y se recreó a su manera. Al igual que Manolo Castellanos y Jorge Fuentes, que a pesar de cambiar hace tiempo el oro por la plata, no se han olvidado las buenas maneras que atesoran. Sin olvidar al tomellosero Miguel Ramírez, tan tenaz en su forma de asimilar y aprender el oficio de subalterno. Y también hubo los clásicos “aficionados prácticos” que no quisieron perder su oportunidad, y donde se echó en falta a uno, que por exigencias de partido se encontraba en Sevilla, que tampoco es mal sitio, pero de Congreso.





AGRADECIMIENTOS
Y Óscar Castellanos también quiso agradecer a los invitados su asistencia “porque a Enrique le dije que me trajera dos vacas y me ha traído tres para el disfrute de mis amigos”. “Yo estoy encantado de la vida, soy un privilegiado, porque a pesar de mi corta trayectoria en este duro mundo del toro, he conseguido cosas muy bonitas que otros con más edad y experiencia aun no han logrado, eso es muy importante”.

En cuanto a su ganadería, continuaba el subalterno alcazareño, “no aspiro de momento a lidiar festejos mayores, con mis novilladas sin picadores me voy apañando, y luego tengo la suerte de torear a las órdenes de los toreros de mi tierra, como Aníbal y Fernando, así como con el granadino Alejandro Enríquez, que tomó la alternativa el año pasado en Almagro”.

Y después de todo esto, la cosa terminó como normalmente se terminan los cumpleaños, con una buena comida preparada por Juli, madre de Óscar, y sus ayudantas, bajo la supervisión de todos los detalles del patriarca Luis, buen anfitrión y buena gente.
También te puede interesar