manchainformacion.com | Salud & Nutrición & Belleza 27/10/2020
 
 
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Las vitaminas cumplen un rol muy importante en la salud. Cada una cumple una función específica en el organismo. Sin embargo, un tercio de la población mundial no puede explotar todo su potencial físico e intelectual a causa de la carencia de vitaminas y minerales, según un informe publicado por la UNICEF.

La carencia de vitamina D es muy común en todo el mundo. En México, aproximadamente el 70% de los adultos mexicanos presentan déficit de la vitamina de “la luz del sol”. La falta de vitamina D ha provocado fatiga y cansancio en niños y adultos.

En tiempos de cuarentena, los expertos manifestaron su preocupación por la deficiencia de vitamina D entre la población, ya que este nutriente se sintetiza en la dermis a través de la luz solar, pero no todos los hogares cuentan con patios y balcones para tomar el sol durante 10-20 minutos al día. En ese caso, destacaron la importancia de potenciar su alimentación para incrementar sus niveles de vitamina D.

Y es que la mejor forma de obtener vitaminas esenciales es a través de una alimentación balanceada. Una buena nutrición cuida y fortalece el sistema inmune, y entre todas las vitaminas, la vitamina A cumple un rol crucial para lograr este objetivo.

El betacaroteno, principal fuente de vitamina A

El betacaroteno es un pigmento vegetal responsable de los colores amarillos, anaranjados o rojos de diversos alimentos. Es fuente principal de vitamina A y tiene poderosas propiedades antioxidantes, las cuales ayudan a cuidar el sistema inmunitario y proteger contra enfermedades como cardiopatía, trastornos digestivos, la enfermedad de Alzheimer y ciertos cánceres. Según especialistas, los adultos deben consumir entre 700 y 900 microgramos de vitamina A por día.

Podemos encontrar mayor betacaroteno en alimentos como:

-Verduras de hogar verdes, como la espinaca y la col rizada. Por ejemplo, 100 gramos de espinaca cocina proporciona 6,103 microgramos (mcg) de betacaroteno.

- Patatas dulces o camote hervido. Unos 100 gramos de camote contienen 9.406 microgramos (mcg) de betacaroteno.

-Zanahorias. Algunos estudios han demostrado que las zanahorias cocidas proporcionan más carotenoides en comparación con las zanahorias crudas. De hecho, agregar aceite de oliva, aguacate, nueces o semillas en platos que tienen zanahorias cocidas potencia la función de los carotenoides y ayuda al cuerpo a absorberlos mejor. Las dietas ricas en carotenoides, como el betacaroteno, promueven la salud ocular y otras enfermedades relacionadas con la degeneración macular asociada con la edad. Cerca de 100 gramos de zanahorias cocidas suponen 8.279 microgramos (mcg) de betacaroteno.

-Brócoli.

-Calabaza.

-Pimientos rojos y amarillos.

-Albaricoques.

-Lechuga romana.

-Chícharos.

Por su parte, el betacaroteno también está presente en hierbas y especies como el pimentón, perejil, cilantro y chile. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que las dosis altas de cualquier antioxidante puede interferir con la absorción de otros nutrientes presentes en los alimentos.



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