manchainformacion.com | Legal y Política 22/12/2020
 
 
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Facturas, facturas y más facturas. En un año donde los ingresos han caído en picado en muchos hogares por culpa de la crisis provocada por la pandemia, son bastantes las familias que están al borde del endeudamiento. Para tratar de evitar una situación crítica y controlar este problema antes de que sea imposible, los afectados han acrecentado el trabajo preventivo. Pero, ¿qué se puede hacer para evitar caer en el sobreendeudamiento?

La opinión de los expertos

Desde el despacho Abogados para tus deudas enumeran algunas de las técnicas más útiles para evitar el sobreendeudamiento. Aunque pueda parecer una perogrullada, explican que lo más importante es “planificar y ahorrar” y ofrecen algunas claves para cumplir con éxito este objetivo.

En primer lugar, recomiendan “apuntar durante un mes todo lo que se gana y todo lo que se gasta”. A continuación explican que “también es importante desglosar en qué se gasta ese dinero y ver si se trata de algo indispensable o si son cosas de las que se puedan prescindir”. A partir de aquí, con este análisis hecho aclaran que “se podrá tratar de reducir los gastos y ajustarlos a los ingresos para poder pagar todas las deudas contraídas”.

Y es que estos especialistas recalcan que “es clave conocer en todo momento nuestra capacidad de pago y de endeudamiento”. Para ello invitan a las personas que se vean en una situación un poco delicada a “distribuir los ingresos mensuales en los diferentes tipos de gasto que estén pendientes”, así lograrán saber con precisión qué dinero destinan a “productos imprescindibles, productos prescindibles, pago de deudas, ahorros y etc…”. Con esto, se podrá priorizar en qué se gastan los ingresos y de dónde se puede recortar.

Desde el propio despacho puntualizan que esta práctica también es válida para las deudas si es que se tiene varias. “Es conveniente hacer un listado con todas y cada una de las deudas, junto con sus correspondientes cuotas”, afirma. Además, con toda esta información se podrá decidir si es viable o no solicitar un nuevo crédito, siempre teniendo en cuenta los intereses asociados del mismo. Pues recurrir a esta solución sin tener en cuenta el grado concreto de solvencia que se tiene puede ser un craso error y “es muy poco recomendable tener que pedir un crédito para pagar otro”.

Mención aparte merece también el capítulo de la tarjeta de crédito. “Si se utiliza frecuentemente la tarjeta de crédito para pagar gastos básicos como alimentos y facturas, llevar esta planificación también puede ser útil”, matizan. Al final, tal y como demuestran sus explicaciones, todo se reduce a realizar “una planificación adecuada entre el pago de deudas, los gastos y los ingresos”.

¿Cómo llegan a este punto?

A estas opiniones hay que añadir las del letrado Iván Metola, del despacho Indemniza.me, que trata de explicar cuáles son los motivos más comunes que conducen a una persona al estado de sobreendeudamiento. Él sitúa el punto de mira en los préstamos rápidos y dice que “los vemos anunciarse constantemente y hablan de lo rápido que pueden concederse y su facilidad de devolución en cuotas muy asequibles”.

Sin embargo, tal y como asegura este especialista, “esconden unos tipos de interés elevadísimos que con el tiempo harán aumentar exponencialmente la deuda provocando en ocasiones su perpetuidad”. Dado que nadie quiere llegar a un punto tan crítico, él también comparte la opinión de que la solución de este problema pasa por el trabajo preventivo y por ser especialmente cuidadoso en la gestión del dinero del que se dispone.


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