Nuria Villacañas | Fotografías: Banda de CCTT Cristo de la Elevación | Campo de Criptana 06/03/2021
 
 
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Este sábado, 6 de marzo – tercer fin de semana de Cuaresma-, debería ser una jornada frenética para los cerca de 150 componentes que forman parte de la Banda de CCTT Cristo de la Elevación de Campo de Criptana. Un día en el que los sones de los instrumentos inundarían de música y sentimiento la carpa municipal en lo que hubiera sido una nueva edición del Concierto Quijote. Sin embargo, este año, y ya van dos, el silencio será el protagonista de esta jornada en la que la Banda Cristo de la Elevación celebraría su trigésimo aniversario.

De sentimientos, de dificultades, de proyectos y de anhelos hablan los máximos responsables de esta Banda que, a lo largo de estos treinta años, se ha convertido en un icono de la Semana Santa criptanense y de otros muchos puntos de la geografía nacional.


Hablando del pasado más inmediato, Ángel Arribas, presidente de la Banda Cristo de la Elevación, explica que “2020 ha sido un año muy difícil para todos los componentes. El confinamiento nos cogió con todo el trabajo hecho a pocos días de la Semana Santa, la cual la vivimos de una manera extraña, con miedo y con la incertidumbre de no saber a qué nos enfrentábamos. Fueron momentos de añoranza por las largas horas de autobús, de conciertos y de procesiones.

En principio todos pensábamos que sería algo pasajero, pero la realidad nos hizo darnos cuenta que el parón sería largo, un parón que sigue a día de hoy. Ante esta dificultad lo más importante es pensar en la salud y por tanto lo más sensato fue parar y así seguimos”.

Un año en silencio que no solo ha supuesto un revés para el ánimo de sus miembros sino un agravante para su economía, entendiendo que conciertos y salidas procesionales representan su mayor fuente de ingresos. En este punto, Borja García, tesorero, asegura que “no es ningún secreto que todos vivimos en una situación muy delicada económicamente hablando y una formación como la nuestra no es una excepción.



Aproximadamente el 80% de nuestros ingresos anuales provienen de actuaciones en certámenes, conciertos y salidas procesionales, de manera que el único beneficio que hemos podido obtener ha sido a través de la venta de lotería, calendarios, donativos que nos ha dado alguna hermandad pese a no procesionar y al Ayuntamiento de Campo de Criptana que nos ha respetado el convenio a pesar de la situación, lo cual es digno de agradecer. Por otro lado y a pesar de los pocos ingresos y a la reducción del gasto ante la ausencia de actividad, la buena gestión económica que han hecho las diferentes directivas que han estado al mando durante todos estos años, nos permiten tener una situación relativamente tranquila. Esperando que todo esto pase cuanto antes y podamos volver a disfrutar haciendo lo que más nos gusta, eso sería una buena señal para todos”.

Años difíciles que no merman las ganas de volver ni empañan los sueños y proyectos de la familia Elevación, como asegura el vicesecretario Jorge Olmedo quien analiza las sensaciones que se están viviendo en el seno de la banda. “En este tiempo hemos visto como ha habido compañeros que han preferido parar y descansar de cara a volver con más fuerza y con ilusiones renovadas. Otros por ejemplo no han parado de ensayar desde sus casas y, a través de vídeos y mensajes, han dado aliento a los momentos vividos. Es cierto, que también tenemos componentes que han decidido poner un punto y final a su etapa.

En cualquier caso, la inmensa mayoría tenemos ganas de volver a ensayar, a procesionar y compartir momentos con los amigos pero sobre todo tenemos ganas de volver a disfrutar de lo que hacemos”.

PROYECTOS XXX ANIVERSARIO

“Las celebraciones tendrán que esperar”, explica el secretario Javier Sepúlveda. “Desgraciadamente, habría que empezar confirmando que sabíamos que 2021 sería un año difícil desde la suspensión de toda la actividad a finales de febrero de 2020. Al final, la vida de una asociación de este tipo es como una cosecha: debes sembrar para poder recoger y cumplir objetivos y si no se puede recoger se plantea un año especialmente complicado.

Es aún más difícil de superar cuando para este curso, 2020-2021, había planteados un montón de actos y actividades en conmemoración de nuestro XXX Aniversario. Hablamos de unos actos que rodeaban muchas facetas de la banda, la musical, la social y la religiosa. Ni qué decir tiene que lo celebraremos, pero hay que esperar.

Hay un montón de proyectos sobre la mesa y todos muy ilusionantes, pero por supuesto nos los guardaremos para que cuando vean la luz podáis comprobar el trabajo que aún se sigue haciendo sin “aparente” actividad. Pero por ahora, nuestra actividad pública se basa en seguir manteniendo la ilusión de nuestros componentes a través de nuestras RRSS y pensar en la que será una vuelta al trabajo atípica pero muy esperada.



Aprovechando, diría que habría que estar muy atentos a nuestros canales de redes sociales ya que habrá sorpresas que esperamos gusten lo máximo posible. El cariño desde el que preparamos cada publicación y pieza es muy grande.

Sorpresas que, más pronto que tarde, verán la luz a pesar de las circunstancias y de llevar más de un año sin ensayos ni actividad. Cancelaciones que Ángel Arribas ve necesarias para “no poner en riesgo ni a los componentes ni a sus familias”.

En otro orden de cosas, Arribas, agradece el apoyo incondicional de la hermandad a la que pertenecen, la Hermandad del Cristo de la Espiración y Mª Stma. de la Esperanza. “La Hermandad ha sido fundamental para la banda, siempre hemos tenido el apoyo y la cercanía tanto en los buenos como en los malos momentos. De igual forma, la banda siempre estará para lo que la hermandad necesite. Además, queremos también agradecer el cariño e interés mostrados por el resto de hermandades a las que acompañamos, con quienes, a pesar de la situación, hemos mantenido el contacto”.

30 AÑOS DE HISTORIA

“La evolución de la banda durante todos estos años ha sido muy significativa”, destaca el vicepresidente Francisco José Torrillas. “Empezamos con un estilo militar y con unos 35 ó 40 componentes y a día de hoy el estilo es mucho más musical, gracias a la incorporación de una mayor variedad de instrumentos y de nuevos miembros, llegando a los 152. Un crecimiento constante, que ha podido llevarse a cabo gracias al esfuerzo de todos los componentes y juntas directivas, así como al acierto de la incorporación de Francisco López, quien con su equipo ha sido el responsable de la evolución musical.

Por otro lado, a lo largo de estos treinta años el repertorio de la banda ha ido enriqueciéndose tanto con marchas propias como con marchas de la Banda de las Tres Caídas de Triana, llegando a un número aproximado de 120 marchas entre paso lento y ordinario.

“Bajo tu manto Esperanza”, del compositor Francisco Javier García fue la primera marcha propia de la Banda, tras ella Juan Gabriel Amores compuso “Padre” y así hasta un larga lista de marcha de diferentes compositores muy conocidos en el ámbito cofrade.

A la espera que todo esto pase, la junta está trabajando para que la motivación no se pierda entre los componentes, preparando nuevos objetivos y nuevos proyectos, para que cuando retomemos los ensayos, que no serán fáciles musicalmente hablando, consigamos una continuidad y el nivel que teníamos cuando lo dejamos.

Desde aquí pedimos a todos los componentes paciencia y responsabilidad, lo importante no es cuando volveremos, sino volver todos y que no falte nadie”.

Un mensaje de responsabilidad y esperanza que los miembros de la Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Elevación de Campo de Criptana trasladan en lo que hoy, sábado 7 de marzo, hubiera sido su gran puesta de largo a través del Concierto Quijote.




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