El impacto del deporte en lo social, lo económico e incluso en lo político, ha sido parte de nuestra civilización actual. Unas de esas repercusiones, entrelazadas con el desarrollo online, son las casas de apuestas nuevas, en las que la fanaticada también participa. Los deportes no solo son movimiento en su ejecución, son también el despliegue de infinidad de costumbres y prácticas.
Desde que existen las competencias deportivas, existen las apuestas. Es como un resultado inevitable, dos personas o equipos, compiten y otras apuestan a quién de ellos ganará. Los juegos Olímpico de la Antigua Grecia, eran un evento que movía masas. El público que asistía recibía una reseña de las destrezas de los competidores, obviamente, en cuanto alguien tomaba partido por un jugador, otra persona le rebatía e inmediatamente surgía la apuesta.
Los deportes evolucionan con las civilizaciones
En el mundo existen muchísimas disciplinas deportivas. Sus reglas y prácticas han evolucionado con las civilizaciones. Por ejemplo, por muy rudo que sea un juego en la actualidad, jamás alcanzaría el nivel de las competencias de los gladiadores romanos que se remontan al siglo VI A.C. La cultura y las costumbres, la estructura social y las creencias, así como la tecnología, influyen en las formas de competir.
Aunque se observan algunas prácticas ilegales muy sangrientas e inhumanas en nuestra sociedad contemporánea, afortunadamente distan mucho de las prácticas de hace milenios. En esos tiempos era normal la muerte de los jugadores en las arenas del circo romano, hoy, con toda razón, es inaceptable.
El deporte más antiguo del que se tiene registro es la lucha libre de hace unos 15.300 años. En Francia, en las pinturas rupestres en las cuevas de Lascaux así lo demuestran, en ellas se observa a dos personas luchando. También en otras grutas prehistóricas en Mongolia, Libia y Japón se han encontrado testimonios rupestres de ese antiquísimo deporte.
Los deportes se crecen por su popularidad
Algunos deportes son tradicionales de naciones específicas como: capoeira en Brasil o charreira en México. También hay deportes muy insólitos como correr cargando a la esposa en la espalda (eukonkanto) que se juega en Escocia, Suecia y Estonia o una muy extraña alternancia entre el ajedrez y el boxeo llamado chess boxing. Es decir, la creatividad en el deporte ha sido una constante.
La preferencia deportiva a veces cambia de un país a otro, Estados Unidos tiene preferencia por el beisbol, incluso le llama soccer al rey de los deportes, a nuestro glorioso fútbol. Ello se debe a que en los inicios de este deporte en Inglaterra se desarrollaron dos versiones Rugby Football que usaba también las manos a quienes apodaban «rugger», y la del Association Football que nombraban “soccer”, Estados Unidos adoptó dicha denominación.
Según la FIFA (Federation Internationale de Football Association) alrededor de 240 millones de personas juegan regularmente fútbol. Es el deporte más popular del mundo. Se estima que este deporte tiene aproximadamente 4.000 millones de seguidores, es decir, casi la mitad de la población mundial.
Este dato no es de extrañar porque, hay equipos sumamente famosos y reconocidos, cuyos deportistas de élite son del altísimo nivel. Estrellas como Xavi Hernández. Iker Casillas o Sergio Ramos son el modelo de generaciones. Así mismo, la existencia de eventos que detienen el planeta como el Mundial de Fútbol, cuyas finales concentran una atención de magnitudes inconmensurables. Pero también, la existencia de infinidad de equipos y clubes de fútbol local, diseminados por una buena parte del mundo, jugando y entrenando permanentemente.
Futbol y apuestas, una estrecha relación
Algunos registros remiten a la existencia de formas de juego similares al fútbol de hace más de 2000 años en la China Milenaria, también en el Imperio Romano y la Antigua Grecia se practicaban deportes con esféricas hechas con piel o vejiga de buey, en las cuales se usaban los pies, aunque a veces las manos y palos. Pero el fútbol moderno, como lo conocemos en la actualidad tiene una historia más reciente, que data del siglo XIX en Inglaterra donde se realizaron se consolidaron sus definiciones.
Algunos elementos describen la fama, favoritismo y difusión del deporte rey. Con el juego, los equipos, los partidos y las copas, también se presentan las apuestas. Existe una conexión automática entre la apuesta y el deseo de ver triunfar al equipo predilecto. La variedad de formas y tipos de apuestas son un reflejo de la importancia de esta simbiosis.
A media que el fútbol cobró más popularidad y se fueron realizando más y más eventos, también las reglamentaciones avanzaron, la estructura del juego y su dinámica evolucionó hasta nuestros días, en los que el fútbol significa la esencia del movimiento deportivo, con exorbitantes determinaciones económicas y con una relevancia social sin competencia.


































































