Las sombrillas, parasoles y toldos son mucho más que unos elementos que aporten sombra, al permitir extraer todas las potencialidades de las zonas exteriores de las viviendas, ya sea para disfrutar de relajantes desayunos, leer, echar una cabezada e incluso teletrabajar al aire libre.
Además, una buena sombrilla terraza sirve tanto para proteger del sol como de una lluvia repentina, aunque sin duda su mayor virtud es la ya referida ganancia en funcionalidad de espacios que sin su presencia quedan infrautilizados.
Ventajas prácticas de dotar con sombrillas a las terrazas de las viviendas
Un primer beneficio evidente de optar por sombrillas en vez de por otras soluciones alternativas, es su facilidad de instalación, pudiéndose asimismo colocarlas y retirarlas sin ningún problema.
Igualmente, es un elemento que destaca por su polivalencia, de manera que aunque su destino evidente sean las terrazas, se pueden emplear en cualquier lugar al aire libre de la vivienda.
Mientras que la composición en materiales altamente resistentes las hace perfectamente aptas para la exposición a las inclemencias de la intemperie, por lo que no hay que estar poniéndolas y quitándolas con todo lo que ello implica.
Además, en los sitios de referencia para adquirir sombrillas podemos encontrar modelos de todas las variedades, materiales y tamaños, así como otras opciones bastante sugestivas en elementos con un rol parecido, que pueden ser desde parasoles hasta toldos laterales.
Por último, dentro de la recapitulación de ventajas que estamos haciendo, no hay que olvidar la vertiente estética, al ser unos elementos que confieren calidez a los espacios, y también los realzan visualmente, aportando un toque bastante elegante desde el punto de vista estilístico.
Sombrillas exteriores a las que se les puede sacar el máximo partido
Las sombrillas exteriores se asocian tradicionalmente a las áreas de piscina de casas y chalets, y si bien son un elemento indispensable para este tipo de instalaciones, lo cierto es que sus funcionalidades son mucho más amplias.
Así, resultan ideales para poder tomar relajantes desayunos en cualquier espacio abierto de la vivienda sea cual sea la época del año, sin tener que padecer las inclemencias del sol ni tampoco de la lluvia.
Permiten teletrabajar en los espacios exteriores, y desprenderse de esa sensación de enclaustramiento inevitable cuando se pasa toda una jornada en el interior de la casa.
Crear rincones de lectura, áreas protegidas para comer en el exterior… las posibilidades son inabarcables… Por no hablar, saliéndonos del contexto doméstico, del papel que cumplen las sombrillas de exterior en las terrazas de los locales de hostelería, hasta el punto que como sabemos son un elemento de presencia ubicua en las mismas.
Asimismo, al margen de las sombrillas para uso doméstico u hostelero, en los últimos años también está proliferando el uso en los espacios exteriores de la vivienda de otros elementos como los invernaderos, que igualmente crean zonas protegidas, pero en su caso no para el confort de sus habitantes, sino para la creación de huertos urbanos.
De este modo, vemos cómo aumenta el horizonte de posibilidades que pueden ofrecer las viviendas, para transformarse en hogares con unos espacios exteriores plenamente funcionales para todo lo que deseen hacer sus habitantes.