El delegado de la Junta de Comunidades en la provincia de Toledo, Fernando Jou, ha afirmado que la concertación de plazas residenciales es “un instrumento fundamental” para garantizar este servicio, razón por la que ha destacado la importancia de los cerca de 57 millones de euros que el Gobierno regional destinará para suscribir 63 cláusulas adicionales a conciertos de plazas residenciales.
En rueda de prensa para informar de los acuerdos aprobados por el Consejo de Gobierno, Jou ha indicado que el número de conciertos del Ejecutivo con residencias en Castilla-La Mancha es de 115, con 4.093 plazas, de los cuales 45 pertenecen a la provincia de Toledo, con un total de 1.301 plazas residenciales.
El delegado provincial ha señalado que el importe de 57 millones de euros también incluye los conciertos para el servicio de estancias diurnas, un total de doce en toda la región, de los que seis son de Toledo, que incluyen 198 plazas en el caso de Castilla-La Mancha y 85 en el de la provincia.
Asimismo, ha valorado la autorización de un gasto de dos millones de euros para plazas temporales de mayores, por el que cerca de 2.200 usuarios dependientes se beneficiarán de unas 44.000 estancias. Gracias a estas estancias, –desde siete días hasta un mes-, los familiares cuidadores “pueden disfrutar de un respiro” y también se atiende a la demanda para los periodos de convalecencia de enfermedades quirúrgicas.
Regulación de las farmacias
Por otra parte, Jou se ha referido al decreto que regula los horarios de atención al público, servicios de urgencia y vacaciones de las oficinas de farmacia. Así, ha destacado que era preciso modificar la regulación de 2004, ya que “no se adaptaba a las necesidades reales”.
El representante de la Junta ha asegurado que con este reglamento se garantiza la sostenibilidad de las oficinas de farmacia, especialmente en el medio rural, y se hace “más atractivo” el ejercicio profesional farmacéutico “sobre todo en los municipios más pequeños”.
De esta forma, Jou ha subrayado que con este cambio, además de lograr una distribución “más racional” de las guardias y la “organización racional y flexible de los horarios”, se mantiene “un servicio muy valorado por la población tanto por su cercanía como por su excelente calidad”.


































































