El cineasta sevillano, que firmo en el libro de honor de la Sala Sanctorvm y asistió también a una fiesta rociera en la Peña Flamenca “Paco Serrano”, expresó públicamente un gran deseo, que a su vez es la esencia de su película: “que el compartir sea un valor que no se pierda y que sea la base para que las clases sociales sean una”.
También Francisco Campos, quién recibió la Cruz Sanctorvm de la Asociación Belenista “El Angelito” de Quintanar de la Orden abogó por que “No se pierdan iniciativas culturales y religiosas como ésta”, concluyo Francisco Campos, quién recibió la Cruz Sanctorvm de la Asociación Belenista “El Angelito” de Quintanar de la Orden.
La película “El Rocío es compartir”, desde su pre-estreno en Sevilla en 2012, ha tenido una gran acogida de público, llegando a estar cinco semanas consecutivas en el cine. Dos semanas en los cines Nervion Plaza, Utrera y Ecija (Sevilla), Granada, Rota y Sanlucar de Barrameda (Cadiz), Punta Umbria, Almonte y Moguer (Huelva), Bilbao, Ciudad Real, Zamora, Madrid, Alcalá de Henares, Barcelona, Badalona, Hospitalet, Tarrasa, Sant Boi y Palma de Mallorca. También ha participado en el Festival de cine en Buenos Aires (Argentina), en el de Pamplona y Chile. Ha tenido ocho candidaturas a los Premios Goya.
El Arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo Peregrina, ha afirmado que «Me alegra mucho el recorrido que ha tenido la película y no hemos dudado que tenía que estar programada para la celebración del Año de la Fe en Sevilla, la veo muy bien posicionada tanto a nivel religioso como antropológico».
Durante su estancia en Quintanar de la Orden este pasado fin de semana, Francisco Campos, visitó algunos de los lugares más emblemáticos de ésta Muy Leal Villa, como el Santuario de Ntra. Sra. de la Piedad, donde este año se conmemora el 650 aniversario de la aparición de la imagen. También recorrió la Iglesia Parroquial Santiago Apóstol, la Casa de Piedra y la recién inaugurada Plaza de las Palomas.
No es la primera vez que visita La Mancha, ya que en la pasada Navidad, Francisco Campos viajó hasta El Toboso para cumplir con la tradición de comer las uvas y dar la bienvenida al año 2013, junto a su mujer Mariola, en la patria de Dulcinea.



































































