Quintanar de la Orden inició ayer por todo lo alto su Gran Feria de Agosto, en la que actuaron como invitados de excepción el presidente de las Cortes, Vicente Tirado, y alcaldes de distintas localidades de la comarca. Fue una noche de “cine”, como reza el lema del programa de las fiestas.
El acto de ayer, realizado en la Plaza de las Palomas, de reciente estreno y como epicentro de la mancha toledana, fue un hervidero de gente, deseosa de pasarlo bien y dar la bienvenida a la Reina, Inmaculada Torremocha, y sus Damas de estas fiestas. La Corporación Municipal al completo actuó como anfitriona, con el alcalde a la cabeza, Carlos Madero, que se mostró orgulloso de iniciar unas fiestas con tanta solera, organizadas gracias a creatividad y la colaboración con el Ayuntamiento de todos los servicios voluntarios, municipales, comercios y, por supuesto, de los vecinos.
La Feria, en honor a la Patrona Virgen de la Piedad (este año celebran los 650 años de su aparición en la ermita de Extramuros de la carretera de Villanueva), está cargada de actos para todos, pequeños y mayores-
El pregonero de este año ha sido Nicolás Roldán, empresario quintanareño de 71 años, emigrante en tierras catalanas y propietario de extensa cadena de tiendas de productos de pintura y droguería. Su pregón fue muy emotivo y cargado de alusiones a su localidad de nacimiento y al carácter quintanareño.
Todo el protocolo se cumplió desde la Salve a la Patrona hasta la puesta de banda de la nueva Reina y al resto de la corte, el pregón, la exhibición pirotécnica y, finalmente, la Cena de Gala.



































































