Quintanar de la Orden ha finalizado la Gran Feria de Agosto con una altísima participación y un gran éxito de organización por parte del Ayuntamiento y de las numerosas asociaciones, voluntarios, vecinos, Concejalía y Comisión de Festejos, empleados públicos del Ayuntamiento, Guardia Civil, Protección Civil y Policía Local que se han volcado en el desarrollo de las mismas, permitiendo llevar a cabo como es tradicional un amplio abanico de actos lúdico festivos diseñado para todos los públicos.
El alcalde de Quintanar de la Orden, Carlos Madero, hace balance de las mismas y destacaba la “altísima participación”, así como el número de felicitaciones que han llegado hasta el Ayuntamiento por la nueva apuesta del recinto ferial ubicado en la Plaza de las Palomas, que ha permitido congregar en la nueva carpa, con mayores comodidades, un sin fin de actos diseñados para los numerosísimos quintanareños y vecinos que día tras días disfrutaban de sus ratos de ocio en este nuevo recinto con bailes y otras actividades diseñadas dentro del programa festivo.
Pero la gran sorpresa de este año “ha sido sin duda el inmenso espíritu solidario y ver cómo se han volcado los quintanareños en ayudar a las personas que en estos momentos más lo necesitan”, señalaba el alcalde. Y es que por primera vez, en los actos diseñados en años anteriores como la paella, caldereta y otras actividades que congregan a miles de personas, se ha cobrado un euro solidario, que “lejos de disuadir a la gente en su participación, lo que ha hecho es hacer que más personas se acercaran hasta allí y donaran ese euro porque sabíamos que con ello estábamos ayudando a diferentes organizaciones benéficas como Cruz Roja, Apropdiq, Cáritas o Manos Unidas, lo que demuestra la grandeza de nuestra gente”.
Por último, Madero quiere agradecer a todos los vecinos de Quintanar, no solo la altísima participación en todos los actos diseñados para ellos, sino el buen comportamiento cívico y la armonía que ha reinado en estos días entre los vecinos, y que una vez más ha convertido a Quintanar de la Orden en la “gran capital de La Mancha”, haciendo gala de su hospitalidad y diversidad.



































































