Históricos han sido los momentos vividos en el segundo tercio del sexto de la tarde y llevados a cabo por tres hombres de plata que han tenido el reconocimiento de toda la plaza puesta en pie y con gritos de “¡toreros, toreros…!”. Los protagonistas han sido David Adalid y Fernando Sánchez que han puesto cuatro pares portentosos de banderillas, el último a petición del público, y por la lidia del paisano Marco Galán que ha bregado con el toro llevándolo largo y suave alargando las embestidas lo más posible.
Ya en el primero del lote de su jefe de filas se lucieron y causaron sensación, pero donde se han crecido y superado ha sido en este último, con la música tocándoles como si el tercio lo estuviera desarrollando un matador de toros banderillero, pero la ocasión lo merecía.
Y si sus hombres de plata han puesto la plaza en pie con las banderillas y con el capote, también mención especial se merece la actuación de Javier Castaño tras dos faenas de entrega y disposición a dos toros que fueron los más claros de los de lidia de a pie y que precisamente estaban reseñados en el mismo lote. Castaño, a pesar de estar en “tierra extraña” no ha querido dejarse ganar la pelea en ningún momento y siempre ha estado muy dispuesto.
Con el buen tercero, bravo y repetidor, ha dado buenos muletazos, limpios de ejecución, aunque algunas veces el toro tuviera el defecto de puntear si cogía la muleta, defecto que corrigió echándole temple. Lo mató al encuentro, cayendo la espada desprendida y cortó las dos orejas.
Con el último de la tarde, el leonés también salió arreando, sobre todo teniendo en cuenta el tercio de banderillas antes comentado. El toro que ha sido bien picado por Fernando Sánchez en los dos encuentros con el caballo, de mitad de faena para adelante ha roto a embestir, sobre todo cuando Castaño, que iba con la montera calada, ha pisado los terrenos de cercanías donde él se encuentra a gusto, y muy quieto y metido entre los pitones ha logrado dar muletazos profundos e inquietando al personal por los terrenos en los que estaba. Tras matar de pinchazo y entera muy tendida ha cortado otras dos orejas.
Las mismas que ha cortado Leonardo Hernández al segundo de su lote. Leonardo ha tenido dos “Samueles” muy diferentes, ya que el primero ha sido un toro soso y sin ninguna entrega en las acometidas y donde el rejoneador se ha empleado a fondo, a pesar de no sacar mucho rendimiento a su esfuerzo. Aun así se puede destacar el quiebro toreando con el caballo y sin ninguna banderilla en la mano. Ha matado de medio rejón en lo alto, un pinchazo, con el primer rejón aun clavado, y dos descabellos. Saludos desde el tercio.
En el cuarto ha cambiado la película por las condiciones del toro y porque el extremeño también lo ha visto más claro ya que hay que tener en cuenta que era la primera vez que se enfrentaba a dos toros de este hierro y este encaste no es el típico morubeño que suelen lidiarse en los festejos de rejones. Los momentos más señalados de su lidia han tenido lugar con los caballos toreros “Venenoso” e “Imán”, sobre todo con las banderillas cortas, aunque se afeara en parte ya que el toro se echó en la misma boca de riego e hizo que bajara el diapasón de la faena, cosa que palió Leonardo tras un rejón en lo alto que bastó y que le dio paso a las dos orejas.
Y Aníbal Ruiz no ha tenido su tarde en su plaza de toros de Alcázar de San Juan. En gran parte por los toros que le han tocado en el sorteo (para nuestro entender no estaban abiertos los lotes por hechuras, aunque seguro que las cuadrillas cuando lo han hecho así esta mañana sus razones tendrían), y en parte por los fallos repetidos con la espada en el quinto donde, a buen seguro si lo mata, le hubieran pedido sus numerosos seguidores, como mínimo una oreja.
Con el manso y blando primero de su lote, muy bien picado por Ignacio Sánchez y con un buen par de Miguel Ramírez, ha comenzado la faena tras brindarla al público con pases de tanteo intentando mantenerlo en los medios, aunque el toro casi siempre quería marcharse a los terrenos donde no le molestaran. Ha matado de pinchazo y caída atravesada que asomaba.
Y en el quinto, también muy astifino, manso y rajado, lo ha intentado en faena seria y sin muchas concesiones a la galería. Previamente lo ha brindado a su cuadrilla de a pie: Manolo Castellanos, Óscar Castellanos y Miguel Ramirez y también lo ha querido compartir con Marco Galán de la cuadrilla de Castaño. En este toro que ha sido bien lidiado por Manolo Castellanos y banderilleado exponiendo mucho por Óscar Castellanos, que salió prendido por fortuna sin consecuencias graves, ha comenzado la faena con doblones por bajo para intentar ahormar la embestida, aunque el toro nunca terminara de entregarse teniendo Aníbal que sacar los muletazos de uno en uno y donde el toro se dejaba más, que era cerrado en tablas. Ha pinchado con el estoque ocho veces y ha utilizado tres veces el descabello por lo que el esfuerzo en la faena de muleta no ha tenido ninguna recompensa final.
Por lo tanto, este año no se ha repetido el triunfo total con los toros de “Los Samueles” como ocurriera el año pasado, aunque sí que se han vivido momentos de máximo interés como los antes reseñados.
Y sería de agradecer que para el año que viene la empresa TauroBeSol pensara en volver al formato de siempre, el de la terna, porque es interesante ver el espectáculo de los dos toros para el rejoneador, pero mucho más interesante y competitivo es cuando los toreros no se quieren dejar ganar la pelea el uno por el otro saltando la emoción de la rivalidad como ha ocurrido esta tarde, cosa que agradece muy mucho la afición.
Ficha del festejo:
Viernes 6 de septiembre de 2013. Plaza de toros de Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Temperatura agradable y menos de tres cuartos de entrada.
Toros de Samuel Flores, desiguales de hechuras y muy bien presentados. Destacando por hechuras más armónicas el lote de Javier Castaño. El de Aníbal Ruiz más descarado de pitones y con trapío por encima de una plaza de tercera. El lote de Leonardo Hernández ha sido altón y más basto de hechuras. Siendo el juego de los toros lidiados el siguiente: 1º manso y sin recorrido; 2º manso y sin clase; 3º bravo, noble y repetidor; 4º reservón; 5º noble, manso y rajado y 6º noble. El tercero y sexto han sido ovacionados en el arrastre y el primero y segundo pitados.
-Leonardo Hernández: medio rejón en lo alto, pinchazo sin sacar el otro y dos descabellos (ovación con saludos) y rejón en lo alto (dos orejas)
-Aníbal Ruiz (gris plomo y oro): pinchazo y estocada caída atravesada que asoma (silencio) y ocho pinchazos y tres desabellos (silencio)
-Javier Castaño (rosa y oro): entera caída al encuentro (dos orejas) y pinchazo y estocada muy tendida caída (dos orejas)
David Saleri (verde manzana y oro) ha actuado de sobresaliente de los toreros de a pie.
Entre las cuadrillas destacar sobre todo a los hombres de a pie de Javier Castaño en sus dos toros: David Adalid y Fernando Sánchez con las banderillas y a Marco Galán con el capote de brega. Y también mencionar la brega de Manolo Castellanos al quinto, a Óscar Castellanos por el último par en ese mismo toro y a Miguel Ramírez por el arriesgado par de banderillas que puso al segundo de la tarde, todos de la cuadrilla de Aníbal Ruiz. También hicieron bien su cometido Ignacio Sánchez y Fernando Sánchez picando al segundo y sexto respectivamente.
La presidencia mantuvo un criterio uniforme durante toda la tarde, aunque tal vez faltara un aviso en el quinto.
Al final del festejo Javier Castaño y Leonardo Hernández han salido en hombros por la Puerta Grande.

































































