Aníbal Ruiz veníamos de verlo muy triste en su Alcázar natal, cuando en él todo es alegría y hoy el comienzo no auguraba nada bueno, pero cambiaron las tornas con el cuarto y el rostro volvió a coger su tono habitual. Nos alegramos y muy mucho por él. A su primero lo lanceó a la verónica en su estilo para medirlo en el caballo y recibir dos varas a cual peores cosa poco frecuente en mi tocayo Ignacio. La faena fue más que digna desde el comienzo por alto como los redondos en el centro del cuadrado, Aníbal templo al natural y a la salida de un muletazo sufrió un desarme inoportuno que le hizo cambiar de nuevo para templar y mandar más la embestida del bronco de Jaralta. Dos ayudados por alto y dos por bajo exquisitos para pinchazo y estocada muy caída hicieron que la petición de trofeo no fuera atendida. El cuarto fue otro cantar y en este caso del bueno se dobló de salida y templó y mandó en el resto. Largos los muletazos y bien rematados atrás. La rotundidad del torero quedo de manifiesto al natural donde brilló y se gustó a gran altura. Hubo pases de la firma y dos por bajo para finalizar, eternos y de gran belleza. Se presumía rabo y la espada cayó baja produciendo vomito y desánimo. Cortó dos orejas de ley.
Román Pérez cumplió en buena liz con dos faenas de parecido corte y breve con los aceros. Su toreo a la verónica rematando por chicuelina y media de gusto alentó al francés en faena aseada donde primó el toreo en redondo en series de tres más los de pecho, al natural una sin profundidad y con ventajas, farol incluido. Su vuelta a la derecha no encandiló. Estocada para oreja. Su segundo lo exprimió al natural en cinco series del mismo corte. Lo mejor los de pecho, trazó bien pero se situó mal, aliviándose con rodillazos que no llegaron mucho al tendido. Estocada trasera y caída otra oreja.
Emilio Huertas le tocó en primer lugar el garbanzo negro del festejo un toro feo de hechuras y manso y rajado hasta la saciedad. Como dijo en el brindis a Luis María Anson: «no es el toro más indicado para usted», y así fue, tras probaturas y muchas ganas solo atendía por los adentros. Estuvo mal a espadas y fue silenciado. En el que cerraba plaza Huertas templó y mandó con furia y talento en series de gran trazo y dominio donde la estética y el saber estar le dieron conjunción al cargar la suerte, hubo series de mano muy baja. Emilio siempre por encima del bicho, llegando al final una serie al natural con farol y el de pecho eterno, para en toriles dar tres con la derecha lentos y de mano muy baja. Alivió por alto al final y estocada para dos orejas
Domingo 8 de septiembre de 2013. Plaza de toros de «Las Virtudes» de Santa Cruz de Múdela. Lleno y temperatura agradable.
Toros de «Jaralta», bien presentados y de juego desigual. 1º descastado, 2º y 3º mansos, 4º el mejor, 5º y 6º se dejaron.
Aníbal Ruiz (azul celeste y oro): ovación y dos orejas
Román Pérez (fucsia y oro): oreja y oreja
Emilio Huertas (marfil y oro): silencio tras aviso y dos oreja tras aviso
Incidencias: Huertas le brinda el toro al periodista Luis María Ansón
Al final del festejo salieron en hombros los tres matadores con la luz artificial encendida.

































































