Pasado el galimatías del comienzo del festejo por un error de imprenta el resto tuvo la suficiente calidad como para no hacerse pesado. Muy buena entrada en tarde inmejorable y mucha expectación por ver al torero local en liza, que a la postre no defraudo saliendo muy airoso del compromiso.
El rejoneador Oscar Mota despachó dos por ausencia de su hermana Noelia y pasó tan de puntillas como desapercibido a pesar de las dos orejas, que mas bien debió de ser una, aunque para él lo que cuente sean los números. Su labor artística fue pobre y anodina, con poca variedad y malas ejecuciones en las suertes. Además abuso del rejón con un animal pequeño y bravo que al final le costaba mover tanto hierro encima. Siempre clavó a grupas pasadas, en falso otras tantas ocasiones y gracias a que el rejón de muerte primero cayó decentemente le concedieron el premio. Relatar tan insignificante actuación resulta difícil pero al césar lo que es del césar. En su segundo más de lo mismo, con cuadra escasa y mal en los embroques fallando con estrepito en tres ocasiones. Rejón de muerte caído y descabello. Fue silenciado y abandonó la plaza… . ¿Tendría prisa?
Aníbal Ruiz paseó un rabo de su primer enemigo en faena que se vio desde los inicios. Con el capote verónicas, después para llevar al animal chicuelinas al paso. Buena vara y quite por verónicas. Con ganas el de Alcázar ante un toro del Ventorrillo que se comía los engaño. Aníbal le endosó de comienzo seis muletazos con la rodilla en tierra, para forjar la faena en redondo en series de buen trazo y bien rematadas. Al natural una de excelente temple y largura abrochada con el de pecho superior. Aquello tomo altos vuelos y Aníbal disfrutó con el toreo marca de la casa. El triunfo estaba servido. Muletazos invertidos y dos del desprecio lentos y llenos de torería. Pinchazo previo que hizo suponer lo peor, pero la espada entró y bien al segundo encuentro y se concedió el rabo, quizá excesivo, y la vuelta al animal. En su segundo un manso y rajado de libro, Aníbal se justifico buscándole allá donde quería el bicho. La cosa no fue a más y tras pinchazo, estocada y dos descabellos fue silenciado.
Rafael de Julia, nos sorprendió gratamente con un toro que suele descubrir a los malos toreros. En esta ocasión no fue así y Rafael receto verónicas ganando terreno y cargando la suerte como mandan los cánones. Quitó por las mismas, siendo desarmado en la salida. Su faena fue de menos a más ante un toro que se creció y rompió a embestir con una nobleza sublime. El torero así lo entendió y firmó pasajes al natural de estética y mando, alargando la suerte y rematando muy atrás. Con la derecha en el mismo tono, por lo que la faena tomó altos vuelos y empezó el baile del indulto en un sector de la plaza. El torero se dio por aludido y creo sinceramente que no quería entrar a matar, continuando toreando y bien hasta escuchar dos avisos. Se perfiló entre los gritos, pinchando y metiendo la espada en el segundo intento. Dos orejas y rabo para el torero y aplausos para el toro en el arrastre. Se llevó una oreja del segundo al que toreó con primor a la verónica, para ser replicado con mucho gusto por Enrique Martínez “Chapurra” que hacía de sobresaliente. Bien por el veterano y joven a la vez. La faena estuvo llena de dudas en los comienzos, para coger forma muy tarde. El madrileño ligó dos series buenas cuando bajo los engaños en redondo, al natural no funcionó. Bajonazo y oreja.
Y cerró el festejo el novillero Jonathan Anaya que tuvo que aguantar su turno entre barrera dos horas y media con el calor y la responsabilidad del envite. Bagaje muy alto del chaval por actuar entre sus paisanos y familia. Anaya funcionó y bien, tanto con el capote como en la labor muleteril. Sus series dignas ante un eral que repetía e impedía la colocación correcta y Jonathan se sobrepuso en series de cuatro y el de pecho. Le dió los tiempos y el ritmo. Desplantes cumpliendo ante los suyos. Estocada entera al encuentro y los máximos trofeos pedidos con fuerza, que paseó acompañado por el mayoral del Ventorrillo. Enhorabuena!
Ficha del festejo:
Lunes 16 de septiembre de 2013. Plaza de toros de Malagón (Ciudad Real). Corrida mixta. Media plaza.
Toros de El Ventorrillo. Bien presentados,, nobles y de calidad excelente. Destacando el 3º y 4º (1º y 2º de lidia ordinaria). Vuelta al ruedo al primero de Aníbal Ruiz. Se pidió el indulto en el 4º primero de Rafael de Julia. El 2º de Aníbal, manso. Los erales y novillos, buenos.
El rejoneador Óscar Mota, dos orejas excesivas y silencio
Aníbal Ruiz (celeste y oro): dos orejas y rabo y silencio
Rafael de Julia (azul marino y oro): dos orejas y rabo tras dos avisos y oreja
El novillero Jonathan Anaya (tabaco y oro): dos orejas y rabo
Al final del festejo salieron en hombros Aníbal Ruiz, Rafael de Julia y Jonathan Anaya.

































































