Nuevamente el novillero daimieleño, rayó a un magnifico nivel en su regreso tras la cogida sufrida hace unos días. La plaza de toros de Úbeda (Jaén) fue testigo del gran momento en que se encuentra este novillero que ha demostrado que la cogida no ha mermado ni un ápice sus ganas de querer ser torero, ni por supuesto su valor.
Carlos Aranda recibió con el capote al novillo estirándose por ambos pitones y rematando con una soberbia media. Quito magníficamente, sin dejar pasar oportunidad, como buen novillero. Ya con la muleta el novillo le permitió torear muy a gusto por ambos pitones, destacando con el derecho los lentísimos pases que hicieron sentirse al torero y así lo transmitió a los presentes. Muy a gusto. Pero con la espada no tuvo su tarde, tres intentos antes de la estocada hizo que el premio se quedara únicamente en una oreja. De haber matado a la primera, la puerta grande la hubiese conseguido nuevamente.
Tras su actuación el novillero declaraba estar por un lado muy enfadado consigo mismo por pinchar esa gran faena, pero por otra parte muy contento por la dimensión demostrada y por las sensaciones delante de la cara del novillo, no acusando para nada la cogida. Toreó con la herida aun fresca, y ante las molestias y dolores que tenía, tuvo que ser revisada por el cirujano de la plaza, el Dr. Fuentes, comprobando la mejoría de estos últimos días.
Foto: Carlos Aranda en Daimiel el pásado 2 de septiembre 2013 (Jorge Camacho).

































































