La Ganadería de Los Rodeos dio un excelente juego, saliendo el mayoral en hombros junto a los toreros. El festejo se prolongo mucho, avisos y triunfos importantes destacando por encima de todos al mexicano Leo Valadez.
Carlos Aranda de la escuela de Baeza y daimieleño de nacimiento, cortó una oreja por una faena compuesta llena de detalles y elegancia como es su porte. El novillo acusó la voltereta quedando muy mermado, aún así Carlos le dio distancia y corrió la mano, pero su enemigo se quedaba corto y protestaba el muletazo. Lo mejor los invertidos finales y la manoletinas. Media estocada que fue suficiente, oreja.
Fernández de la Torre, de Murcia, fue uno de los triunfadores al cortar dos orejas de un buen novillo. Le dio dos largas en el tercio, la primera sorprendiendo al chaval y saliendo airoso para repetir de nuevo. El comienzo de rodillas no fue lo mejor, para tomar la derecha y ligar dos series meritorias para tomar la zurda y componer dos series de buen trazo un pelín fuera de cacho. Cerró por invertidos y gran estocada, paseando dos apéndices.
David Olivares de Jaén, tuvo uno de los mejores animales aplaudido en el arrastre, se fue a porta gayola haciéndonos recordar la tragedia del día anterior. Sin conformase con eso le aplicó una larga en el tercio, peo no llegó a acoplarse con el capote. Su comienzo por ayudados por alto, lo mejor de su intervención ante, un novillo que se comía la arena y embestía lento y con codicia a la vez. Hubo mucha cantidad de muletazos faltos de calidad y embroque. Encima se enzarzó en el final en tablas para fallar a espadas. Tres pinchazos y estocada. Aviso y vuelta al ruedo.
Daniel García se llevó una oreja de poco peso material y artístico. Se esperaba más después de su gran actuación en Linares. En su defensa comentar que le tocó el novillo más flojo del encierro y de menos peso. Blandeó tanto y se empleó tan poco que Daniel se perdió tanto en probaturas y ganas de agradar, arrancando la oreja por el paisanaje después de un pinchazo y estocada.
Leo Valadez, mexicano de Aguascalientes, levantó la tarde un poco anodina con desparpajo y ganas, y unas formas muy distintas sin duda. De otra escuela. Sus verónicas con desmayo y el quite por lopecinas, bien ejecutado. Puso banderillas con más voluntad que acierto. Pensamos que no es lo suyo. Su faena fue un derroche de inspiración. Bajó los engaños y los meció arena en ristre. Vació la suerte y encontró el sitio. Dos al natural al ralentí, con pellizco, cargando la suerte. La trincherilla genial, y el de pecho de pitón a rabo. Estocada volcándose y dos orejas con petición de rabo ,no atendida. Brindó al maestro Luis Miguel Encabo.
Pedro Gallego, de Torreperogil, estuvo bien con el capote aunque algo acelerado. Su faena compuesta por ambos pitones, brilló mas al natural en una serie excelente. Arriesgó y le salió bien. Las cercanías tuvieron emoción. El público estaba caliente y Pedro a base de porfiar le arrancó las dos orejas tras cobrar una buena estocada.
Al final del festejo salieron en hombros Fernández de la Torre, Leo Valadez y Pedro Gallego en unión del mayoral de Los Rodeos

































































