Este 2013 se celebraba la edición décimo primera y ya tiene mérito en estos tiempos de crisis seguir cumpliendo años, pero al organizador Oscar Castellanos no parece que le falte fuelle y sigue con la ilusión intacta. Aunque en esta ocasión el metraje haya sido más corto, ya que se han lidiado cuatro novillos, en lugar de los ya clásicos seis y hasta siete de otras ediciones, y es que seguro que el fútbol además de la crisis habrán tenido algo que ver.
Pero tampoco es que haya importado mucho, porque como dice el refrán: “si lo bueno es breve, dos veces bueno” y eso ha pasado esta tarde, ya que hemos vivido momentos muy interesantes y a tener en cuenta, sobre todo, el debut de un chaval de Quero (Toledo) que ha caído de pie por su frescura y su garra delante de la cara del becerro.
Toda una incógnita lo que pasa con esto de la fiesta de los toros, ya que cuanto más es denostada y perseguida, más fuerza toma. Y eso que la fuerza es espontánea porque en este mundo tan especial no se pone de acuerdo nadie, cada uno va a lo suyo y así es complicado. Pero aun así esto está vivo, por eso durante el transcurso del festejo se han constatado todas las edades y épocas del toreo, desde las formas clásicas de José Osuna, pasando por las eternas de Manolo Castellanos, continuando con las vibrantes de Óscar Castellanos y terminando con las modernas de Samuel Fernández. Todas tienen su mérito, pero claro, en estas épocas de twitter, facebook, whatsapp, line, twenti, etc, que todavía salgan críos con ilusión por ponerse delante de un toro, jugarse el tipo y encima emocionar, todavía tiene mucho más.
Samuel Ferández, el hijo del “Vaquerito”, como le decían por los tendidos, ha sido todo un descubrimiento. Y a pesar de los numerosos desarmes que ha sufrido durante el trasteo de muleta, ha logrado templarse y vencer su bisoñez con unas ganas elocuentes que le harán, si esto se lo toma en serio, funcionar en el futuro. Siendo uno de sus principales factores el carácter que le ha imprimido a su quehacer, hecho que conecta rápidamente con los tendidos. Además estuvo certero con la espada, matando de casi entera al encuentro y ha cortado el rabo del buen novillo de “El Ventorrillo”.
Dos se ha llevado Manolo Castellanos, el maestro, no en vano es el que ha enseñado a coger los trastos a toda la torería andante de la comarca, y nuevamente, y ya van unas pocas, ha puesto de manifiesto cual es el toreo eterno, el que no pasa, ni pasará nunca, de moda. Ante el mejor novillo de la tarde por su bravura y nobleza, ha cuajado los muletazos más profundos del festejo. Buenos los pases de pechos, buenos los trincherazos y buenos los naturales y derechazos al de “Mollalta”. Siempre dando el medio pecho y la distancia justa para que el toreo fluyera con naturalidad. Tras matar al novillo, también en su clásico estilo sin muchas sofocaciones, de pinchazo y estocada baja, ha cortado dos orejas. En el tercio de banderillas de este novillo ha destacado Jorge Fuentes.
Una oreja ha conseguido Óscar Castellanos ante un rabioso novillo de “Los Chospes” que ha puesto en más de un aprieto a Miguel Ramírez y Luis Carlos Castellanos, y que en cuanto se ha puesto delante de él con su decisión característica le ha bajado los humos. Óscar ha estado vibrante, no dejando escapar ninguna ocasión ni con el capote ni con la muleta, matando de pinchazo y estocada entera.
Y José Osuna tampoco ha querido dejar de participar en esta edición del festival y se ha traído como siempre a sus “amistades” taurinas Martín Recio y José Castilla que han estado lucidos con capote y banderillas respectivamente. Al igual que Jaime Castellanos que ha reaparecido como banderillero, tras un tiempo apartado de los ruedos. El madrileño se ha visto en más de una ocasión a merced del de Javier Gallego y gracias a que su nobleza le ha impedido ensañarse, aunque seguro que a estas horas le duele más de una parte de su cuerpo. Tras matar a la última, incluido el intento del pañuelo, ha saludado desde el tercio.
Ficha del festejo:
XI Festival sin picadores, concurso de ganaderías.
Sábado 26 de octubre de 2013. Plaza de toros de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), agradable temperatura y un cuarto de entrada en los tendidos.
Se han lidiado novillos de Javier Gallego (noble), “Mollalta” (bravo, noble y con clase), “Los Chospes” (bravucón y flojo) y “El Ventorrillo” (noble).
José Osuna: saludos
Manolo Castellanos: dos orejas
Oscar Castellanos: oreja
Samuel Fernández: dos orejas y rabo y salida en hombros por la puerta de cuadrillas.
Tras el paseíllo se le hizo entrega a Pablo Fernández, padre del debutante Samuel, de un trofeo como reconocimiento a su trayectoria en los ruedos como profesional.
En el callejón muchos toreros de oro y de plata, como: Aníbal Ruiz, Fernando Tendero, Luis Carlos Aranda, Luis Miguel Calvo “Juncal” y Alejandro Delgado. Y los empresarios “El Clavileño”, Andrés Prado y Luis Pérez, entre otros.

































































