La Diputación de Toledo, institución de la que fue presidente entre 1995 y 2003, y el Ayuntamiento de Torrijos, del que fue alcalde desde 1983 a 1999, así como concejal del Ayuntamiento de Toledo y presidente provincial del Partido Popular, contaron con la figura ilustre de un hombre entregado a la labor de progreso y desarrollo de los pueblos toledanos, tarea a la que entregó buena parte de su vida y la mayoría de sus esfuerzos.
Por todo ello, y por su enorme humanidad y cercanía a los problemas de la gente, la Diputación de Toledo quiere rendirle un homenaje sincero y sentido por todo lo que ha aportado al conjunto de la provincia y los ciudadanos de una provincia que siempre sintió como suya Miguel Ángel Ruiz-Ayúcar.
Descanse en paz.


































































