El último reconocimiento tuvo lugar en la localidad ciudarrealeña de Herencia, premiado por su brillante campaña durante los últimos meses junto a los rejoneadores Sergio Galán y Curro Bedoya hijo. También Málaga, otorgándole el reconocimiento al mejor toreo de brega durante esta temporada en “La Malagueta” o Villanueva de la Serena (Badajoz) han querido rendir honores al torero de plata alcazareño.
El subalterno ha protagonizado una temporada histórica tras lograr, junto a Fernando Sánchez, David Adalid o Tito Sandoval, también miembros de la cuadrilla del matador salamantino, no sólo dar la vuelta al ruedo en Madrid y marcar un hito en el coso venteño, justo en el epílogo isidril, sino inundar de seriedad y rito los dos primeros tercios allá donde han comparecido. También su jefe de filas, Javier Castaño, está gozando del beneplácito del aficionado por su incansable trayectoria frente al particular comportamiento del que las corridas en las que se anuncia son bandera, recibiendo, entre otros, el galardón que anualmente otorga el Club taurino londinense.
El suma y sigue de premios invernales, efemérides en colectivos taurinos locales e innumerables actos culturales en torno a la tauromaquia son un activo importante al finalizar la temporada; es precisamente ahí donde el subalterno Marco Galán está encontrando el reconocimiento de toda una afición entregada. Si los detalles en la brega son cruciales para el comportamiento posterior del astado en la lidia, mucho más el reconocimiento a esta labor callada que durante tantos inviernos ha permanecido en el limbo olvidáceo del aficionado.

































































