


Un acto en el que intervinieron Roberto García Yuste, secretario de la Asociación el Toro de Madrid, Marco Galán y Fernando Sánchez, lidiador y banderillero de la cuadrilla de Javier Castaño y Pedro Antonio Naranjo, ex presidente de la Plaza de Toros de Ciudad Real y tertuliano del programa taurino “Hasta la bola” en Onda Cero Ciudad Real, todos ellos moderados por el secretario de la peña daimieleña, Paco Córdoba. Un cartel que presentó las bajas del torero Alberto Aguilar y el representante de la ganadería Víctor y Marín, pero que no empañaron un debate interesante y dinámico que se extendió durante más de hora y media.
El pasado sábado 22 de febrero la Peña Taurina daimieleña celebró su anual Mesa Redonda donde el tema central del debate fue “El Estado de la Fiesta”. El secretario y moderador de la tertulia, Paco Córdoba explicó que “desgraciadamente” a última hora se habían caído dos de los ponentes de la mesa, Alberto Aguilar y el representante de la ganadería Víctor y Marín. “El torero y triunfador de la pasada feria daimieleña comunicó con tan sólo 24 horas de antelación que debía acudir a otro acto en el que se le nombraba hijo predilecto de la ciudad natal de su padre, mientras que el ganadero se ausentó por problemas personales” como así argumentaba Córdoba. Unas bajas que causaron malestar entre los organizadores de la mesa redonda, pero que no empañaron un debate interesante y dinámico que se extendió durante más de hora y media. En él intervinieron, Roberto García Yuste, secretario de la Asociación el Toro de Madrid, Marco Galán y Fernando Sánchez, lidiador y banderillero de la cuadrilla de Javier Castaño y Pedro Antonio Naranjo, ex presidente de la Plaza de Toros de Ciudad Real y tertuliano del programa taurino “Hasta la bola” en Onda Cero Ciudad Real.
Paco Córdoba daba comienzo al acto leyendo un curriculum de los componentes de la mesa, exponiendo el tema principal de debate “actualmente la fiesta taurina está pasando por una situación delicada, vivimos una época de crisis y la fiesta del toro no es ajena a ella”. A partir de este punto los ponentes expusieron su opinión en torno a este debate. En primer lugar, Roberto García Yuste mostraba su agradecimiento por haber sido invitado a este debate, expresando que “siempre es un placer acudir a pueblos como éste donde hay una gran afición y una peña torista, donde el toro es el protagonista de la fiesta”. Una de la premisas principales de su argumentación fue que “además de la actual crisis económica, la principal crisis del mundo del toro es la falta de emoción, constantemente estamos viendo que en la mayoría de los ruedos, las corridas carecen de emoción y ello es debido al estado del toro, donde los ganaderos son los mayores culpables de no criar un toro encastado y bravo que permita dar emoción”. También argumentó que “los políticos son parte importante de esta crisis ya que no están evitando el fraude que existe en los toros”, según su opinión deberían tomar medidas para paliar esos defectos que sufre la fiesta “como la bajada del IVA de los espectáculos taurinos o la promoción de las novilladas, que en definitiva es la cantera y el futuro de la fiesta nacional”.
Por su parte, Pedro Antonio Naranjo abogó en su exposición en que “la solución no está en dar muchas orejas, muchos trofeos, conceder muchos indultos en la plaza, sino que la solución está en que haya un toro íntegro, que se puedan torear los distintos encastes, que no sea un toro predecible sino fiero y con pujanza y que el torero por su parte, sepa solucionar los problemas que le plantee ese toro y que al final, enseñe el toro a los aficionados”. Un discurso que continuó en la línea de que también la critica especializada y el periodismo taurino deben ser didácticos, explicando “por qué un torero ha hecho las cosas bien y ha desarrollado una buena faena y por qué no” como aseguraba Naranjo. En su andadura como presidente de la Plaza de Toros de Ciudad Real desde el 2002 al 2005 recordó varias anécdotas como que dos corridas no se pudieron celebrar debido a los informes de los veterinarios o cómo fue destituido de su cargo en 2005 por parte del sector político que no entendió su actuación rigurosa por seguir el reglamento.
La voz de los profesionales del mundo del toro estuvo representada por el lidiador Marco Galán y el banderillero Fernando Sánchez, ambos pertenecientes a la triunfadora cuadrilla de Javier Castaño, que durante el 2013 y 2014 están recogiendo multitud de reconocimientos debido a su buen hacer en el tercio de varas y en el segundo tercio de la fiesta con las banderillas, con grandes tardes como la del 1 de junio de 2013 donde toda la cuadrilla dio la vuelta al ruedo en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid. Galán aseguraba en una de su intervenciones que la fiesta está pasando por un momento delicado porque el aficionado tiene poca voz y voto y gracias a ellos los toreros están donde están”. Según su opinión, “Francia es un ejemplo a seguir, donde los carteles los confeccionan los aficionados y son ellos quienes premian a los triunfadores con más corridas, algo importante ya que se trata de una profesión muy dura en la que cada tarde se juegan la vida y es justo que ese trabajo se vea recompensado”. En su caso particular, el lidiador explicó que en Castellón, el pasado año, su torero cortó tres orejas a una corrida de miuras, “algo muy difícil y que no se ha visto recompensado ya que este año no hemos sido contratados para dicha feria”, lo cual considera como “una falta de respeto al aficionado”, ya que son ellos mismos, los aficionados, los que les han manifestado su ilusión por volver a verlos torear. Su compañero de cuadrilla, Fernando Sánchez, continuó en la línea de que “es necesario para salir de esta crisis que se le dé al aficionado lo que quiere ver, pues son ellos los que pasan por taquilla y los que mantienen a flote la fiesta”.
Un acto al que acudía el presidente de la Peña taurina, José Julián Rodríguez Soto, que manifestó su deseo de que en el año 2014 se puedan ver buenos espectáculos taurinos y que “el toro sea el factor y el motor principal de la fiesta. Además, valoró positivamente actos como éste en el que se divulgue el mundo del toro, resaltando que “actualmente la causa de la crisis en la fiesta nacional viene determinada por la escasa afluencia del público en las plazas, donde la juventud es muy escasa”, interviniendo también con varias preguntas para los ponentes.
Una charla amena y fluida en la que los asistentes también pudieron intervenir con preguntas que giraron en torno a la calidad de los encastes del toro, la manipulación de las astas o incluso la voz de los políticos en el desarrollo de la fiesta taurina. En este punto, David Gómez Cambronero, concejal de festejos del Ayuntamiento de Daimiel y asistente al acto, manifestó su postura expresando que la culpa de que la fiesta esté en crisis no es sólo de los políticos, sino también de todos los actores participantes en ella, como los aficionados que según sus palabras “son los que realmente mandan”, citando un ejemplo durante la pasada Feria de Valladolid, en la que “con una corrida torista de Adolfo Martín sólo hubo un cuarto de plaza, por lo que se presentan dificultades económicas para el empresario que tiene pérdidas y que será reacio a la hora de contratar una corrida torista que no ha sido respaldada por el público”. Añadiendo que “todos debemos hacer autocrítica e ir juntos de la mano en busca de que las plazas vuelvan a llenarse”.
Para finalizar este acto, socios de la peña taurina y ponentes disfrutaron de una cena en los salones Lady Gema donde se entregó un reconocimiento al escultor Jesús Ruiz de la Hermosa, que fue nombrado socio de honor durante el año 2014 y que ha sido el encargado de realizar en un busto tallado en madera del triunfador de la pasada feria Alberto Aguilar, trofeo que quedó sin recoger debido a la ausencia del torero. Marco Galán y Fernando Sánchez recogieron diversos obsequios y un reconocimiento a su faena en la pasada feria daimieleña en nombre de toda su cuadrilla, y de este modo, el presidente de la peña y el concejal de festejos concluían el acto con unas palabras de agradecimiento a los invitados y asistentes.

































































