El público vibró en un quite por verónicas, muy templadas y en la extraordinaria media de cierre. En su primer antagonista, un buen novillo del maestro Cesar Rincón, Lorenzo toreó muy templado y limpio por ambos pitones, con aplomo y firmeza, rematando su actuación con las “luquesinas”; clásicas ya en su repertorio.
Con el quinto novillo, también con la divisa de El Torreón, y que a la postre resultó el más deslucido del festejo, al ser el más parado y venido a menos, el joven novillero hizo un sincero esfuerzo, sobresaliendo el comienzo de faena, y varias tandas por el pitón derecho de manos bajísimas; sobresaliendo el gusto, la clase y la torería en las telas del espada manchego; ya en la corta distancia, Lorenzo se creció como un gigante, para extraer las últimas embestidas del burel, pero de nuevo, volvió a esfumar el triunfo al pinchar, quedando el premio reducido a una fuerte ovación con saludos, que el entendido público valenciano le tributó, en esta primera actuación de la temporada del 2014, de este ilusionante novillero, Álvaro Lorenzo.

































































