Con la intención de seguir recuperando el casco histórico de Quintanar de la Orden después de las construcciones desmesuradas que se permitieron hacer en la década de los años 70, el Ayuntamiento de Quintanar encargó a la Asociación sin ánimo de lucro “Construir un lugar mejor sin destruir lo que tenemos” un mural con el Quijote más grande del mundo en un edificio de gran altura situado en la Plaza del Grano. Hace un tiempo, se hizo algo similar pintando a Dulcinea con otro autor y se obtuvo un buen resultado.
En esta ocasión, el encargado de hacer el mural ha sido el pintor chileno Indi Castro y “el resultado es que hay gran parte de la gente que no entiende el reflejo del Quijote que se ha hecho por incluir alegorías políticas”, subrayó el primer edil, que entiende que el Consistorio debe velar porque este tipo de actuaciones “no tengan ninguna utilización a favor de unos u otros y sobre todo que no ofendan a las personas, porque cualquier administración tiene que intentar unir y no lo contrario”.
Madero aseguró que “en ningún momento se les mostró un boceto de la obra en el que el artista manifestara sus intencionalidades”, motivo por el que “nos hemos sentido defraudados en el sentido de que no se nos ha comunicado”. Una de las alusiones del mural estaba relacionada con el Movimiento 15M, algo que el Ayuntamiento solicitó al artista que retirara “porque no estamos para favorecer ni a unos ni a otros sino para obtener un resultado pictórico que pueda gustar más o menos, pero sin entrar en ninguna valoración política”.
La solución “más lógica y consensuada” es, en palabras de Carlos Madero, que “entre toda la sociedad quintanareña busquemos una vía de solución en la que no se ofenda nadie”. Según recordó, Quintanar de la Orden ha demostrado, en numerosas ocasiones, “capacidad de consenso para llegar a acuerdos que no ofendan a nadie”. En estos momentos, “estamos en la línea de relacionarnos con los distintos colectivos para llegar a un centro, como síntoma de virtud”. En este sentido no considera que “haya que destruir nada, pero sí eliminar todo lo que ofenda a las personas, y el Ayuntamiento está como garante de los derechos y las libertades de las personas”.



































































