


Tras su éxito el año pasado, el encierro infantil ha multiplicado el número de participantes. Los “mozos y mozas”, de blanco y con pañuelo blanco y periódico en mano, hacían a las once de la mañana los cánticos a San Fermín con vivas al santo y a Manzanares en el inicio de la calle Morago, junto al pasaje de la calle Toledo, desde donde han salido los toros.
Los monitores de la actividad han guiado previamente ejercicios de calentamiento. Terminado el último cántico, los tres enormes toros han salido provocando, sobre todo en los más pequeños, unas veloces carreras hasta la plaza de la Constitución. Otros más mayores han mantenido la distancia con los toros y los han guiado a punta de periódico, como los mejores corredores, convirtiendo la calle Empedrada en la mismísima calle Estafeta de Pamplona.
Ya en la plaza, en una parte acotada por vallas, se han hecho quiebros y recortes de forma ordenada por los chavales. Algunos se han atrevido de rodillas y en pareja.
Superadas las emociones del encierro y recortes, para calmar el calor, la fiesta ha continuado con un tobogán con piscina de agua hinchables, novedad en esta feria, y con un cañón de espuma que ha vestido de blanco a grandes y pequeños.
La feria presenta este sábado por la tarde en la plaza más actividades infantiles.


































































