El festejo que comenzó a las seis y media terminó con luz artificial por los continuos parones y falta de organización, lástima porque muchos se cansaron en el calor del cemento. Nos agradó ver los tendidos con aficionados a pesar del calor y también una banda de música que lo bordó en su cometido, no ocurrió lo mismo en los cambios de tercio de los clarineros.
La corrida de Guadalmena resultó ser toda una pantomima, acostumbrados a darnos grandes tardes, hoy fueron feos de hechuras, desiguales, sin casta alguna y clarísimamente pasados por la barbería, algunos hasta la mazorca!.
El rejoneador de Villarrobledo (Albacete), Juan Manuel Munera, está en racha y a fe que lo demuestra tarde tras tarde. En su primero estuvo más que discreto con momentos álgidos como los “capotazos” citando de frente y mostrando los pechos. En banderillas con “Panamá” estuvo soberbio; después con “Romance” y “Quejio” bajó el tono y se enfrió la cosa en la rueda de cortas a toro parado y sin dar posibilidades. Allí Juan Manuel debió abreviar. Encima el toro se echó antes de entrar a matar y con rejón caído la petición fue unánime y el presidente se guardó el pañuelo. En su segundo aprendió el de Villarrobledo, que dicho sea de paso no está anunciado en su localidad, y su labor fue perfecta. Con “Antojo” y “Chicolisto” lo bordó. Rejón de castigo y banderillas siempre clavando al estribo y de frente. Hoy las grupas pasadas brillaron por su ausencia. Galopó de costado a tablas con el mejor de Guadalmena. ”Poveda” y nuevamente “Quejio” terminaron la labor del rejoneador. Muerte rápida y dos orejas con petición de rabo.
Luis Miguel Vázquez se llevó una oreja de su primero tras estocada caída y atravesada con dos descabellos. En una faena donde tenía todo ganado, tras su toreo purista a la verónica y un comienzo de faena desde tablas a media altura, con molinetes y toreo en redondo. El toro fue a menos y Luis Miguel tras molinete y farol y dos de pecho soberbios se volvío a adornar por abanicos y muleta al hombro muy torero. En la suerte suprema no estuvo tan lucido ya que se salió clarísimamente de la suerte. Su faena al segundo fue de altos vuelos. Con el capote le ganó terrero y le jugó los brazos y la muñecas en bellas verónicas. Tras la pésima lidia en banderillas, el animal mostró su falta de raza a pesar de recibir una buena vara de castigo. El toro abanto se recorrió toda la plaza dos veces, a pesar de ello el daimieleño dibujó pasajes de gran toreo, mejor al natural. Serie en redondo de trazo largo y arrastrando las telas. Las manoletinas finales presagiaban un triunfo importante, pero otra vez el fallo en la suerte suprema hizo que se le fuera el triunfo, necesitando de estocada caída y atravesada, cuatro descabellos tras seis puntillazos fallidos que dejaron la cosa en vuelta al ruedo de escaso valor.
Emilio Huertas no tuvo su tarde. No le vimos andar a gusto con su lote. En su primero, anovillado y feo de cuerna, quedó inédito con el capote para recibir un puyazo de refilón y otro de más dureza. Su comienzo por redondos hacían presagiar de nuevo otro triunfo, pero a medida que transcurría la faena la cosa fue a menos. Dos series con la derecha de mérito, la segunda mas trompicada al natural, los de pecho aprovechando la salida bien abrochados. Media estocada que fue suficiente, para oreja. El jabonero y cornicorto sexto recibió un gran puyazo, metiendo los riñones el toro y empujando de verdad y con clase. De nuevo tras dos series importantes la cosa se enfrió y el respeto y el acoplamiento faltaron. Los redondos invertidos no llegaron y tras el fallo estrepitoso con la espada se le silenció su labor.
Ficha festejo:
Domingo 3 de agosto de 2014. Plaza de toros de Pedro Muñoz (Ciudad Real). Corrida mixta. Media plaza en festejo largo con tres horas y media.
Toros de “Guadalmena” mal presentados, de pobres cabezas y bajos de raza. Mejor los de rejones.
Juan Manuel Munera (rejoneador): palmas tras gran petición y dos orejas con petición de rabo.
Luis Miguel Vázquez: oreja y vuelta tras aviso.
Emilio Huertas: oreja y silencio.
Al final del festejo Juan Manuel Munera salió en hombros.
Informa; Ignacio Rubio

































































