


Los prolegómenos de la buena banda de música y las guapas damas en carruajes pusieron el toque pintoresco. Luego ya los toros lo descompusieron en parte, ya que la corrida que tuvo buena presencia, variopinta de pelo y desigual trapío, estuvo vacía de contenido por lo que bastante hicieron los toreros con justificarse, aun así triunfaron Aníbal Ruiz y Manuel Escribano. Teniendo en cuenta que la presidencia estaba de oferta y el público pidió algunas orejas con excesiva chufla que el usía otorgó. Más seriedad a la fiesta y flaco favor al mensajero!.
Aníbal Ruiz realizó lo más artístico de la tarde con tres series a su primero con la derecha y en redondo tan lentas como buenas y de trazo largo. Después al flojo animal le costó entregarse al torero de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y este optó por el arrimón para desplante dejándose caer todo el cuerpo al albero. Pinchazo y estocada para oreja. En su segundo un toro grande y de embestida incierta dio todo un recital de querer triunfar a toda costa. Buenas verónicas y tras dos pares de banderillas muy buenos de Oscar Castellanos, Aníbal Ruiz comenzó de rodillas pegado a tablas, sacando al bicho a los medios y allí de nuevo ligó series por la derecha de mérito al natural. No hubo acoplamiento más por la quietud y falta de raza del toro. Vuelta a los desplantes para pinchar arriba y a la segunda estoconazo que valió la oreja, aunque fueron dos las concedidas, está bien, pero también una le hubiera valido al torero.
Manuel Escribano repetía por segundo año y de nuevo volvió agradar con su variado repertorio de capote y su exposición en banderillas que gustaron al respetable. Dos pares en la cara y uno al quiebro en tablas de mucho riesgo. Su comienzo de faena con dos pases cambiados por detrás despertaron al público, que en todo momento estuvo con el de Gerena (Sevilla). Las series con la muleta fueron cortas por la derecha, al natural ni uno, imposible. El toro se para por una alarmante falta de raza y Escribano acorta las distancias tirando los trastos y desafiando al toro. Estocada para dos orejas. En el quinto cortó otro apéndice, pensamos que por su labor con el capote con dos largas en el tercio y tres verónicas de rodillas, además de un quite por gaoneras con faroles incluidos, lentos y de buen gusto. Ahí se acabó todo, imposible conseguir arrancadas del bicho. Manuel se fue a la solanera para calentar, pero ni por esas. La estocada buena y oreja a la insistencia.
Jiménez Fortes, pasó de puntillas por Socuéllamos por tocarle un lote infumable y también en parte por su falta de motivación. Su primero fue devuelto por blando y el tercero bis fue un marmolillo que desparramaba la vista. Un regalito al que Fortes no entendió y le pudo costar sendos revolcones. Estocada trasera y dos descabellos para palmas. El sexto se disolvió como un azucarillo tras un buen saludo con el capote e intento de faena con la franela ante unas embestidas de medio pase y saliendo con la cara alta el desclasado de Millares. Mal con la espada y el descabello, para ser silenciado.
Ficha del festejo:
Domingo 10 de agosto de 2014. Plaza de toros de Socuéllamos (Ciudad Real). Corrida de feria. Media plaza con las cámaras de CMT en directo.
Toros de Manuel Ángel Millares de buena presencia, flojos y descastados. El 3º devuelto y sustituido por uno de “Las Monjas”, manso y sin raza.
Aníbal Ruiz: oreja y dos orejas.
Manuel Escribano: dos orejas y oreja.
Jiménez Fortes: palmas y silencio.
Aníbal Ruiz y Manuel Escribano salieron en hombros.

































































