El trofeo de la Uva y el Vino de veteranos se quedó por primera vez en Daimiel tras imponerse por 3-1 a un Madridejos que se fue al descanso con ventaja en el marcador. Sin embargo, en la segunda parte el equipo que entrena Joaquín Calahorra fue poco a poco adueñándose del control del juego con acercamientos cada vez más peligrosos. Esas ocasiones finalmente se tradujeron en los goles de Cala, Chari y Paquillo, y pudieron ser más, si David culmina una excelente jugada donde dribló hasta cuatro rivales o si se tiene más claridad en el último pase cuando el partido ya estaba completamente roto.
Tras el pitido del árbitro, la alegría de los jugadores daimieleños, la de los 23 que jugaron y la de los que acompañaron desde la grada, era evidente ya que en las ediciones precedentes el trofeo siempre se había marchado fuera del municipio.
El concejal de Obras, Rafael Marcelino, fue el encargado de entregar esta esperada copa con la que se estrena la vitrina del Daimiel Veteranos. Una amplia plantilla que entrena todos los lunes en el campo de El Carmen y que disputa una media de dos partidos al mes con el objetivo de mantener viva la emoción de saltar al césped.
































































