El festival taurino celebrado este domingo en la plaza portátil de Villafranca de los Caballeros fue una demostración de salud de la Tauromaquia, Ya que si nos centramos en los que venían anunciados en los carteles con letras más pequeñas y como postre a los platos principales de Eugenio de Mora y Aníbal Ruiz, los chavales de la Escuela Taurina de Toledo Javier Gallardo y Rafael González acompañados de un chorro de críos, podemos decir que la fiesta de los toros goza de buen estado.
Un acierto la composición del cartel por parte de «los Romera», ya que maravillaba ver el ruedo lleno de chavales con unas ilusiones casi insolentes y con unas ganas de ser toreros a prueba de bombas y de golpetazos, ya que no fueron pocos los que se llevaron de los encastados becerros del Conde de Mayalde y que los ponían a prueba continuamente.
Los que los torearon con capa y muleta y mataron a estoque fueron los novilleros Gallardo y González, pero en los tercios de quites y en banderillas se hicieron partícipes del festín el resto del pelotón de torerillos haciendo todo tipo de suertes con el capote y con las banderillas. Muy buena labor la de la Diputación de Toledo manteniendo y auspiciando a que los críos que tienen otras inquietudes a las de su edad, como son la de querer ser toreros, encuentren un lugar donde poder ser encauzados y enseñados en lo fundamental del toreo, aprendiendo la pureza de este arte sin perder la congénita personalidad de cada uno, y en esta parcela tiene una labor muy destacada su maestro y profesor Joselito de Vega quien dirige sus ilusiones pero sin crear a toreros en serie.
Buenas actuaciones, teniendo en cuenta la bisoñez de los chavales, tuvieron los alumnos aventajados de la Escuela Taurina toledana y buenas actuaciones tuvieron también los matadores Eugenio de Mora y Aníbal Ruiz en los primeros cuatro novillos de la tarde.
Los del Conde de Mayalde, al igual que sucediera hace unos días en Miguel Esteban (Toledo), tuvieron cuajo y raza, por lo que todo lo que se les hacía tenía importancia y resultaba interesante.
Eugenio de Mora estuvo toda la tarde a gusto evidenciando que es un torero totalmente vigente y que tras un periodo en el que las cosas dejaron de funcionarle, está en sazón y su tauromaquia castellana, de toque firme y mano baja puede gustar en todas las plazas del mundo, como ocurrió hace unas semanas en la plaza de Las Ventas donde a punto estuvo de salir por la Puerta Grande. En Villafranca no se alivió en ningún momento y a pesar de ser un festejo menor le sacó todo el partido a sus oponentes y los toreó con gran pureza.
Y si el moracho está para quedarse, el de Alcázar de San Juan está para lo mismo, aunque a Aníbal Ruiz le queden diez días para retirarse voluntariamente del toreo. Y como ocurriera hace pocas fechas en la feria de Alcázar, el manchego entendió bien a sus oponentes sacándoles el partido con dos faenas de raza y pundonor. Con lo que no anduvo fino fue con los estoques de muerte, tanto en el reparado de la vista que lidió primero, como en el bravo cuarto al que le dieron la vuelta al ruedo.
Ficha del festejo:
Domingo 14 de septiembre de 2014. Plaza de toros portátil de Villafranca de los Caballeros (Toledo). Festival taurino sin picadores. Media entrada.
Cuatro novillos y dos becerros del Conde de Mayalde, cuajados y lustrosos, de buen juego en líneas generales, salvo el 2º que dio la sensación de no ver bien por el ojo derecho. El 5º, bravo y noble, le dieron la vuelta al ruedo en el arrastre.
Eugenio de Mora: dos orejas y dos orejas.
Aníbal Ruiz: orejas y oreja con vuelta al ruedo acompañado del mayoral.
Javier Gallardo: dos orejas.
Rafael González: dos orejas y rabo.
El primer novillo del festejo se encajó de medio cuerpo en un burladero y tras rápidas operaciones para ensanchar y separarlo de las tablas fue liberado saliendo por el callejón hacia el ruedo.
En el tendido se encontraba el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Vicente Tirado, el diputado responsable de la Escuela Taurina de Toledo “Domingo Ortega”, Julián Morales, el alcalde de Villafranca de los Caballeros, Andrés Beldad, así como concejales de la localidad.
La presidencia del festejo corrió a cargo del alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega.

































































