


Cerca de 3.000 atletas internacionales se darán cita en Mallorca el próximo 27 de septiembre para competir en la última prueba europea de IronMan e intentar clasificarse para competir en octubre en Hawaii. El IronMan es una dura prueba para grandes fondistas, 3.800 metros a nado, 180 Km en bici y 42 Km. de carrera. Hay que estar muy bien preparado para atreverse con estas distancias, tanto física como mentalmente. Por eso el mérito que los manchegos Alba Reguillo y Carlos Enrique González tienen sólo por presentarse.
Carlos Enrique González ya es veterano en esto de los IronMan, el pasado año ya realizó el de Lanzarote, con un tiempo de 9 horas, 16 minutos, a punto de clasificarse para la prueba mundial, el gran IronMan de Hawaii y declarándose campeón de España en esta disciplina. “El objetivo es terminar la prueba y llegar entero. La preparación mental es muy importante, porque son entre 9 y 11 horas de competición y te pueden pasar muchas cosas. Si, además de terminar, puedes intentar quedarte entre los primeros de tu categoría mejor. Es muy difícil, pero no imposible”.
En el caso de Carlos debería llegar entre los cinco primeros para optar a Hawaii. Alba lo tiene algo más complicado, al ser menos las féminas que se atreven con el IronMan sólo hay dos plazas.
Alba Reguillo es la primera vez que se atreve con esta dura prueba, en la que se inscriben menos mujeres que hombres. Para ella, el simple hecho de afrontarla y terminarla ya es un logro. “Es mi primer IronMan y llevo un año dedicándome en serio. Fue Carlos quien me despertó el gusanillo y me está ayudando con los entrenamientos. Requiere muchas horas de sacrificio, entre 3 y 7 horas diarias, 6 días a la semana, alternando siempre la bicicleta con las otras pruebas”.
Las diferentes competiciones en las que participan a lo largo del año también les sirven como entrenamiento. En este sentido, Alba dice estar “muy contenta” con lo conseguido ya, como el haber sido primera de España por grupos de edad en el Triatlón de Buitrago de Lozoya, segunda en Sevilla y obtener el séptimo puesto en Guadalajara, la prueba más antigua y reputada de España en esta especialidad, convirtiéndose en campeona regional.
Condición física, duros entrenamientos, preparación mental, aunque la dieta y la forma en que se utiliza, por ejemplo, la bicicleta también influyen para terminar en las mejores condiciones este Ironman.
Carlos y Alba se están preparando a conciencia movidos por su gran ilusión y su amor por el deporte. Sin embargo, se trata de una disciplina muy costosa que tienen que costear, en gran medida, de su bolsillo. Aunque cuentan con el apoyo de particulares y empresas que, en la medida de sus posibilidades, contribuyen a costear viajes, inscripciones, ropa y material deportivo, instalaciones, entrenadores, fisioterapeutas… Entidades deportivas como el Club Natación Criptana, empresas particulares como Didapp Imagina y Crea, fisioterapeutas e instituciones como la D.O. La Mancha y Globalcaja, entre otros, están ayudando a estos dos deportistas a no perder el ánimo y contribuyendo a que puedan realizar su sueño y superar sus retos.
Tan sólo quedan unos días para que estos dos atletas viajen hasta Mallorca y se enfrenten al Ironman, esperamos que obtengan los mejores resultados.
































































