Toreaba Eugenio de Mora la última corrida de su temporada en la tarde del martes en Las Rozas cuando un toro de Montealto de imponente presencia le propinó una cornada que a punto estuvo de causarle un mal mayor. Pero «doy gracias a Dios que no rompió la safena», afirma desde el Hospital de Majadahonda el propio torero, donde descansa y se recupera.
Aun convaleciente de «una cornada de la que no estoy teniendo molestias y la estoy llevando bastante bien. Es un sitio delicado, pues el pitón subió desde la zona del vasto interno hacia arriba del muslo».
Según afirma Eugenio de Mora, «la verdad es que el momento de la cogida fue un poco sorprendente, no me dio tiempo a reaccionar. Antes no detecté que fuera un toro peligroso, sino uno sin mucha clase y un poco bruto embistiendo».
Lo operaron en la Enfermería de la plaza “y además fue con manos de grandes profesionales, por lo que la herida tiene muy buena pinta». Había terminado temporada el torero, pues tan sólo le restaba un festival en Olías del Rey (Toledo) la próxima semana, pero asegura que «la temporada que viene será otra cosa, pues el triunfo de Madrid me ha dado aire y mucho sitio en la prensa. Fue un paso importante, por lo que el año que viene arranco a otro nivel», concluyó.

































































