El Yugo Socuéllamos entró enchufado al partido, mucho. A los cuatro minutos ya avisó Kike Domínguez con un derechazo al larguero desde 25 metros. La presión al Castilla era asfixiante y el balón estaba más por el aire que por el suelo. El primer intento del filial fue de Benavente, con un tiro lejano que se marchó fuera. No tiró el Castilla a puerta en la primera mitad. Más ocasiones tuvo el Socuéllamos, que cuando más peligro creaba era con los potentes saques de banda de Carlos García, incombustible el jugador de Argamasilla Tras uno de ellos, el madridista Noblejas casi se marca en propia puerta.
La segunda parte fue más trabada todavía. Pocas jugadas elaboradas y mucho jugador por el suelo, de uno y otro equipo. Markkanen intimidaba a los locales por su estatura, pero apenas tuvo una ocasión a la contra en el 47′. Los de Ángel García Cosín, estaban más cómodos, con confianza hasta para rabonas como la de Juanma Ortiz, y por momentos agobiaron al Castilla. El pedroñero Santi Cabeza, que con su salida revolucionó el encuentro, rozó el gol en el 74′, pero lo evitó Yáñez, luego Zurdo lo intentó en una falta directa, y en el 87′ perdonó Pelegrina con una volea centrada.
Sin embargo, el partido murió en el área del Socuéllamos, que pasó más apuros en tres minutos que en el resto del encuentro. Pero no hubo goles. Acabó el partido 0-0 y con la esperada invasión de campo en torno a Zidane. El Castilla sigue sumando y el Socuéllamos tuvo su gran día de fiesta, aunque con la sensación de que pudo llevarse un premio mayor, ante un Castilla que decepcionó.
Gran partido de Pelegrina en defensa, de Carlos García, con su típica lucha, de Juanma Ortíz, que se fajó y fajó y fajó con la defensa madridista y de Santi Cabeza, que cuando salió le dió más dinámica y mordiente al ataque socuellamino y más sal al partido.
































































