A las 5 de la tarde, 12 bikers, asistidos por otros 2 miembros del club mediante una furgoneta de apoyo logístico, pusieron sus bicicletas de MTB rumbo a la localidad de Socuellamos, y tras cruzar por ella, se llegó a Villarrobledo a las 8 de la tarde, donde se efectuó la primera parada técnica, tanto de avituallamiento, como de adecuación de la ropa a las temperaturas nocturnas; tras el descanso y sin más localidades de paso a la vista, se dirigieron a través de la Cañada Real de La Mancha a Murcia hasta la capital de la provincia vecina, Albacete, a la que llegaron a la 1,30 h. de la noche; tras reponer fuerzas y un pequeño descanso tomaron el camino de vuelta, llegando a Campo de Criptana tras 19 horas de aventura y con 291 kilómetros en las piernas, sin ningún contratiempo a destacar y mostrando en sus rostros a partes iguales, el cansancio y la satisfacción de haberlo conseguido.
Esta es la segunda capital castellano-manchega que se visita de esta manera tan peculiar, puesto que el año anterior fue Toledo el punto de mira de estos bikers, y tienen previsto recorrer las otras 3 capitales restantes en años venideros.
































































