Si por algo se ha caracterizado el club alcazareño en sus casi cuatro décadas de baloncesto es por apostar y mimar la cantera. Y siempre ha contado con jugadores de localidades cercanas que por diversas circunstancias acaban jugando en el Grupo76 Al-Kasar. Pese a la humildad y modestia económica del Grupo, la gran mayoría de los jugadores no locales, piden venir para mejorar sus facetas como jugadores y para estar en equipos competitivos que disputan las mejores ligas y optan a cosas importantes.
Para la actual temporada, el número de jugadores de fuera de Alcázar se ha casi triplicado y de cuatro, se ha pasado a 11. Hay tres chicas y ocho chicos. Además, Xavier Aparicio, que ya estuvo el año pasado como entrenador en el Primera Nacional y que se ha hecho este año cargo del Júnior Especial junto a Gonzalo Vela.
En categoría cadete, las chicas cuentan con Marina Sánchez, que es de Madridejos y que ya ha estado en su etapa infantil en la cantera alcazareña. En chicos, el equipo Regional ha tenido en Alex Aparicio (Campo de Criptana) y Víctor López de la Vieja (Argamasilla de Alba) a dos importantes refuerzos. En provincial también ha llegado Félix Manzanero, de Villa de Don Fadrique) y Daniel Córceles de Quero.
En júnior, hay hasta cinco jugadores. Cumple su tercer año en el club, Daniel Muñoz, que llega desde Valdepeñas. El Especial también cuenta con Manuel Corbera, de Madridejos, y Alberto Carpintero, también de Villa. En chicas, destaca Alicia Díaz-Ropero. La criptanense cumple su sexta temporada en el club, donde ha jugado en categoría infantil, cadete y ahora en júnior. Este año se ha unido María Mendoza, de Quero. En sénior, también es un veterano Sergio Asenjo, que lleva años viniendo a Alcázar desde Villarta de San Juan.
Un esfuerzo muy importante para ellos, y que el Grupo76 Al-Kasar siempre agradece en especial a las familias, que traen en coches durante todo el invierno a jugadores y jugadoras desde sus localidades de origen. Para el club, es un orgullo contar con tantos jugadores que quieren jugar en Alcázar de San Juan y defender nuestro escudo y siempre seguirá tratando de que se sientan como en su casa, que es donde están.
































































