El intenso frío y la lluvia del fin de semana no impidieron que numerosos tomelloseros, fieles a la tradición, celebraran por todo lo alto la festividad de San Antón al calor de las hogueras que sirvió para que la fiesta no se viera ensombrecida por el mal tiempo. Muy numerosas fueron las hogueras encendidas por toda la población, especialmente en la zona de la avenida Juan Carlos I, durante las noches del viernes y el sábado. También el domingo, los tomelloseros se volcaron con la tradición que marca la bendición de los animales que llevó a cabo el sacerdote de la parroquia de la Asunción, Matías Rubio, ante la imagen del Santo.
Se da la circunstancia que este es el primer año en el que la Hermandad de San Antón se presentaba perfectamente constituida después del esfuerzo que supone la elaboración de unos estatutos y la formación de una Junta Directiva. El alcalde de la ciudad, Carlos Cotillas, felicitó a su presidente Fulgencio Gómez por este hecho, y por ofrecer la oportunidad a los vecinos de recordar sus tradiciones y los tiempos en los que esta festividad era tan importante para los agricultores.
Para el primer edil, es un acierto seguir celebrando esta festividad en torno a las tradicionales hogueras y a un programa de actos organizado por esta asociación. Junto a la gigantesca lumbre que este colectivo prepara en el recinto ferial, Cotillas también mostró su deseo porque el fuego sirva también para lo que ha servido siempre. Y es que además de pedir la bendición de los animales, debe simbolizar un buen inicio del año quemando todo aquello que haría regresar al pasado y que ya no tiene sentido.



































































