


La procesión de Las Candelas, prevista a las siete de la tarde del lunes 2 de febrero, no pudo celebrarse debido a las inclemencias del tiempo. Este año, la patrona de Alcázar y alcaldesa perpetua, la Virgen del Rosario Coronada, no pudo lucir su manto blanco inmaculado, con motivo de las Fiestas de La Candelaria, por la plaza de Santa María.
El resto de tradiciones sí se cumplieron, desde la recogida de Oficios en las casas de los Capitanes de la Virgen, a la función solemne y la entrega de las madres de sus hijos a la patrona para pedir su protección.






































































