


El graffiti puede ser “una alternativa para decorar las fachadas deterioradas de muchos edificios de Alcázar”. Esto es lo que piensa Javier López y, como él, la mayor parte de los graffiteros que ven en esta técnica un arte y no un “acto de vandalismo” como sigue pensando mucha gente. El lugar que durante dos fines de semana han empezado a “decorar”, son los muros traseros de las casas de una urbanización de viviendas próximas a la Avenida de Criptana.
Cuando Javier se lo propuso a los vecinos no encontró negativas y ahora, viendo los avances, se acercan a ver cómo trabajan los nueve chicos, con edades comprendidas entre los 16 y 40 años, que están participando en el mural. “Nos dicen que somos unos artistas”. Quizá este sea el mejor premio para ellos, que están poniendo el material de su bolsillo para hacer lo que más les gusta, “pasar un rato agradable y seguir practicando”. El coste final del mural –si no amplían la superficie, puesto que hay otro bloque de casas colindantes a cuyos propietarios también se lo han propuesto- rondará en torno a los 200 euros.
Javier se siente muy “satisfecho” del resultado de la iniciativa y haber podido reunir a otros artistas callejeros con su misma afición, entre ellos a Wolkerland de Villacañas (Toledo). No descarta seguir realizando murales en otros puntos de la ciudad. De hecho, ya tiene proyectada la cabeza de un león para otro muro “un poco gris” que ha divisado en otra zona de Alcázar.
Los trabajos de Javier López pueden verse en Javilopez_jops en Instagram.






































































